Por qué la acelga es la gran aliada de la cocina saludable
Cómo hacer buñuelos de acelga al horno: la receta crocante, saludable y económica para salvar el almuerzo
Los buñuelos de acelga son un clásico indiscutido de la gastronomía cotidiana en Argentina. Presentes en la mesa familiar de generación en generación, se posicionan como la solución ideal cuando se busca una comida rápida, rinde mucho y requiere pocos ingredientes.

Sin embargo, la versión tradicional frita suele quedar relegada por quienes buscan opciones más livianas o desean evitar el exceso de aceite en sus preparaciones diarias.
La solución está en la cocción al horno: una alternativa que no solo mantiene la crocantez exterior y la esponjosidad interior, sino que además conserva mejor las propiedades nutricionales de los vegetales y simplifica la limpieza en la cocina.
Por qué la acelga es la gran aliada de la cocina saludable
La acelga es una verdura de hoja verde de alto valor nutricional. Destaca por su elevado contenido de hierro, fibra, calcio, potasio y vitaminas A, C y K. Su consumo regular ayuda a regular el tránsito intestinal, favorece el sistema inmunológico y aporta muy pocas calorías, convirtiéndola en una excelente base para almuerzos y cenas cotidianas.
Además, optar por la cocción en crudo —sin hervir la acelga previamente— evita que el vegetal pierda nutrientes hidrosolubles en el agua y previene que la mezcla absorba líquido en exceso, un factor clave para lograr buñuelos firmes y sabrosos.
Ingredientes necesarios
Para preparar aproximadamente 12 a 15 buñuelos medianos se necesitan:
Acelga fresca: 1 atado grande (o 1 paquete de acelga congelada, descongelada y perfectamente escurrida).
Huevos: 2 unidades medianas.
Harina leudante: 1/2 taza (se puede reemplazar por harina común con 1 cucharadita de polvo de hornear, o harina de avena/premezcla sin TACC para versión sin gluten).
Leche o agua: 1/4 de taza.
Queso rallado: 2 cucharadas soperas (sardo, reggianito o parmesano).
Ajo: 1 diente picado bien fino (opcional).
Condimentos: Sal, pimienta negra recién molida y un toque de nuez moscada (fundamental para resaltar el sabor de la acelga).
Paso a paso: cómo preparar buñuelos de acelga al horno perfectos
1. Preparación de la verdura
Lavar minuciosamente hoja por hoja el atado de acelga bajo la canilla para retirar restos de tierra. Secar con repasador o centrífuga de verduras. Retirar la parte más dura de las pencas (pueden reservarse para otras preparaciones) y picar las hojas en tiras muy finas en crudo.
2. Elaboración del ligado
En un recipiente amplio, batir ligeramente los dos huevos con el cuarto de taza de leche o agua. Agregar el queso rallado, el ajo picado, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Mezclar hasta integrar.
3. Incorporación de la harina
Sumar la harina leudante tamizada de a poco, mezclando con tenedor o batidor de mano hasta obtener una pasta de consistencia espesa, homogénea y libre de grumos.
4. Integración de los ingredientes
Añadir la acelga picada en crudo al recipiente. Mezclar con espátula realizando movimientos envolventes hasta que todas las hojas queden perfectamente cubiertas por la pasta.
5. Moldeado y horneado
Precalentar el horno a temperatura media-alta (200 °C). Aceitar ligeramente una asadera o cubrirla con papel manteca o placa de silicona. Con la ayuda de dos cucharas, tomar porciones de la mezcla y colocarlas sobre la placa, dejando un espacio de 2 cm entre cada buñuelo.
Llevar al horno durante 15 a 20 minutos. A los 10 minutos de cocción, dar vuelta los buñuelos con una espátula para asegurar un dorado parejo de ambos lados. Retirar cuando se noten firmes al tacto y dorados en la superficie.
Secretos y trucos para lograr la mejor textura
Evitar el exceso de humedad: Si se utiliza acelga congelada o lavada recientemente, es indispensable secarla o escurrirla al máximo con las manos antes de integrarla a la mezcla. El exceso de agua ablanda la masa.
Variación en Air Fryer (Freidora de aire): Se pueden cocinar a 180 °C durante 10 a 12 minutos, rociándolos previamente con un toque de aceite en aerosol para intensificar la crocantez.
Opción de relleno: Se puede agregar un cubo pequeño de queso cremoso o mozzarella en el centro de cada buñuelo antes de hornear para obtener un corazón derretido.





