Paso a paso: cómo preparar el pollo a la portuguesa perfecto
Pollo a la portuguesa: la receta tradicional, jugosa y económica para rendir en la mesa familiar
El pollo a la portuguesa forma parte del podio de la cocina confort casera. Se trata de un guiso noble, colorido y abundante que combina la jugosidad de las presas de pollo con el dulzor natural de los pimientos, la cebolla y la zanahoria, todo amalgamado en un fondo de salsa con vino blanco y especias.

Además de ser una opción sumamente económica, es una preparación versátil que se adapta a los ingredientes disponibles en la heladera y que gana todavía más sabor si se consume de un día para el otro. A continuación, compartimos el listado completo de ingredientes y la guía detallada para que la carne quede tierna y la salsa en su punto justo.
Ingredientes
Presas de pollo: 8 piezas (pueden ser muslos, patas o pechuga, preferentemente con hueso para aportar sabor).
Cebolla: 1 grande, cortada en pluma o juliana.
Pimiento morrón rojo: 1 unidad, en tiras.
Pimiento morrón verde: 1 unidad, en tiras.
Zanahorias: 2 medianas, cortadas en rodajas finas.
Ajo: 2 dientes, laminados o picados fino.
Tomate triturado / puré de tomate: 400 g (o 4 tomates maduros rallados).
Papas: 2 grandes, peladas y cortadas en cubos medianos.
Arvejas (guisantes): 100 g (pueden ser frescas o en conserva).
Vino blanco: 100 ml (un vaso chico).
Caldo de pollo o verduras: 250 ml (aproximadamente 1 taza).
Hojas de laurel: 2 unidades.
Condimentos: Sal, pimienta negra, ají molido y pimentón dulce a gusto.
Aceite de oliva o vegetal: Cantidad necesaria para dorar y saltear.
Paso a paso: cómo preparar el pollo a la portuguesa perfecto
1. Sellado de la carne
Condimentá las piezas de pollo con sal y pimienta a gusto. Colocá una cazuela o cacerola grande a fuego medio con un chorro de aceite. Incorporá las presas de pollo y doralas muy bien por todos sus lados durante unos 8 a 10 minutos. Este paso es fundamental para sellar los jugos de la carne y dar color a la preparación. Una vez doradas, retirás las piezas y las reservás en un plato.
2. Acondicionamiento de los vegetales
En la misma cacerola, aprovechando el fondo de cocción y la materia grasa que dejó el pollo, agregá un hilo extra de aceite si hiciera falta. Incorporá la cebolla, los pimientos en tiras, las zanahorias en rodajas y el ajo laminado. Añadí una pizca de sal para favorecer el sudado de las verduras y salteá a fuego medio hasta que la cebolla luzca transparente y suave.
3. Deglasado y fondo de sabor
Reincorporá las presas de pollo reservadas junto con los jugos que hayan liberado. Verté el vino blanco y, con la ayuda de una cuchara de madera, raspá suavemente el fondo de la olla para desprender todos los azúcares caramelizados. Dejá cocinar a fuego vivo durante 2 a 3 minutos hasta que el olor a alcohol se haya evaporado por completo.
4. Incorporación de tomate, caldo y condimentos
Agregá el tomate triturado, el caldo de pollo y las hojas de laurel. Condimentá con el pimentón dulce y el ají molido según el nivel de picante deseado. Mezclá con cuidado para integrar los líquidos con los vegetales y la carne.
5. Cocción con papas
Sumá las papas cortadas en cubos. Tapa la cacerola, bajá el fuego a nivel medio-bajo y dejá cocinar durante aproximadamente 15 a 20 minutos, o hasta que las papas estén tiernas al pincharlas con un tenedor pero sin desarmarse.
6. Toque final
Añadí las arvejas en los últimos 5 minutos de cocción. Probá el caldo, rectificá la sal y la pimienta si fuera necesario y apaga el fuego. Dejá reposar el guiso tapado durante 5 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.
Consejo del cocinero: Acompañá este plato con abundante pan criollo o de campo para aprovechar la salsa, o servilo sobre una base de arroz blanco o puré de papas.





