CatamarcaYa18 de octubredomingo 18 de octubre de 202620°Mi cuentaBuscar
CatamarcaYa

domingo 18 de octubre de 2026

20°

La trampa de la culpa frente a un proceso biológico

Menopausia y metabolismo: el 71% de las argentinas sufre alteraciones corporales, pero la autoculpa y el estigma frenan la consulta médica

Un estudio nacional realizado a 800 mujeres de entre 40 y 65 años evidencia que los cambios metabólicos durante la transición reproductiva suelen ser abordados desde la estética y no desde la salud cardiometabólica integral. Advierten que casi un 40% de quienes padecieron problemas cardiovasculares no fueron alertadas por sus médicos.

Guardar
La trampa de la culpa frente a un proceso biológico

La transición hacia la menopausia representa mucho más que el fin de la etapa fértil: es una ventana crítica de reconfiguración biológica en la que el organismo femenino experimenta transformaciones profundas. En este contexto, los datos del nuevo relevamiento nacional "Salud Metabólica y Transición Reproductiva" muestran una realidad extendida: el 71% de las mujeres argentinas de entre 40 y 65 años señala que el aumento de peso, la dificultad extrema para mantenerlo y la modificación en la distribución de la grasa corporal se posicionan entre sus mayores preocupaciones de salud.

El estudio cuantitativo —diseñado sobre una muestra representativa de 800 participantes a nivel nacional— expone además que el 54% de las encuestadas padece cansancio crónico o falta de energía durante el día, mientras que el 49% experimenta cambios severos en el estado de ánimo o ansiedad.

La trampa de la culpa frente a un proceso biológico

Uno de los hallazgos más reveladores de la investigación radica en la paradoja cognitiva y emocional en la que se encuentran las mujeres: aunque el 57% atribuye estas alteraciones a cambios metabólicos u hormonales, 4 de cada 10 continúan responsabilizándose individualmente, achacando las dificultades a una "falta de voluntad o disciplina personal".

Esta carga de autoculpa invisibiliza el componente fisiológico. Durante la perimenopausia y la posmenopausia, la disminución drástica de los estrógenos altera el metabolismo basal y promueve la acumulación de adiposidad en la región abdominal (grasa visceral), un fenómeno metabólico independiente de las calorías consumidas.

"Hablar de peso en esta etapa no significa hablar simplemente de una cuestión estética. Para muchas mujeres se trata de un cambio concreto en su cuerpo que convive con otros aspectos de su salud. Por eso es indispensable abordarlo de forma integral: alimentación, actividad física, composición corporal y contexto particular", explica la Dra. Virginia Busnelli (M.N. 110.060), médica especialista en Nutrición y presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN).

A esta compleja ecuación se suma la salud mental y cognitiva relacionada con la nutrición. Entre las mujeres preocupadas por su cuerpo, un 22% reconoció experimentar pensamiento rumiativo o constante sobre la comida a lo largo de la jornada (concepto conocido en la jerga clínica como food noise o "ruido mental alimentario"), y un 19% afirmó que esta obsesión involuntaria afecta negativamente su calidad de vida diaria.

El verdadero peligro: el riesgo cardiovascular invisible

Más allá del impacto en la silueta o la autoestima, la alteración metabólica en la madurez tiene consecuencias directas sobre la expectativa y calidad de vida. La pérdida de la protección estrogénica suele desencadenar hipertensión arterial (incluso en mujeres previamente hipotensas) y dislipemias (aumento del colesterol LDL y triglicéridos).

En el relevamiento, la salud del corazón emergió como un factor de alta inquietud:

  • El 47% de las consultadas expresó preocupación por sus niveles de presión arterial y colesterol.

  • El 40% teme sufrir un infarto (cifra que trepa al 61% entre quienes están específicamente preocupadas por el aumento de peso).

Sin embargo, el informe detectó una falla preocupante en la prevención primaria dentro del sistema sanitario: el 37% de las mujeres que reportaron haber padecido eventos o problemas cardiovasculares en el último año afirmó que su médico de cabecera no las había prevenido ni advertido sobre este riesgo latente.

"Muchas veces la mujer llega a la consulta sintiendo que, haciendo exactamente la misma dieta y ejercicio que a los 30 años, su cuerpo ya no responde. Es vital evaluar la salud con una mirada amplia para preservar la masa muscular, la funcionalidad y la salud arterial", enfatiza la Dra. Paola Harwicz (M.N. 84.182), cardióloga, especialista en nutrición y directora de la Diplomatura en Hipertensión y Cardiometabolismo de la UCA-SAC.

Barreras de tratamiento, desesperanza y el abordaje farmacológico

El abordaje médico moderno de la obesidad y la disfunción metabólica contempla herramientas farmacológicas de última generación, como los agonistas del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1). Sin embargo, el estudio evidencia que 1 de cada 3 mujeres cree erróneamente que 'cualquier esfuerzo por perder peso en esta etapa es inútil', perpetuando un estado de resignación.

En el marco de la evidencia científica reciente, análisis del estudio clínico internacional STEP UP evaluaron el uso de semaglutida (Wegovy, laboratorio Novo Nordisk) en dosis de 7,2 mg semanales. A las 72 semanas de tratamiento, los resultados mostraron descensos de peso sostenidos:

  • 22,6% de reducción ponderal en mujeres premenopáusicas.

  • 19,7% en perimenopáusicas.

  • 19,8% en posmenopáusicas.

En los tres grupos, el perímetro de cintura se redujo en promedio más de un 15%, logrando que casi la mitad de las participantes transitara de la categoría clínica de obesidad a sobrepeso o peso normal.

El costo y el miedo al "efecto rebote"

A pesar de la disponibilidad de alternativas respaldadas por sociedades científicas, persisten barreras estructurales e informativas para el acceso a tratamientos farmacológicos:

  1. Factor económico: El 40,2% identifica el costo monetario como la principal traba. (Actualmente existen programas institucionales de acompañamiento con bonificaciones y descuentos en red de farmacias para atenuar el valor de lista).

  2. Temor a la recuperación ponderal: Existe un prejuicio extendido sobre el "efecto rebote" tras suspender la medicación.

Al respecto, la Dra. Busnelli aclara que la obesidad y la disfunción metabólica deben comprenderse como enfermedades crónicas: "Al interrumpir cualquier intervención médica o farmacológica, es posible recuperar parte del peso si persisten los mecanismos biológicos subyacentes. Por eso las decisiones sobre la continuidad deben ser evaluadas caso por caso junto al profesional dentro de un plan de cuidado a largo plazo".

El círculo de confianza: con quién hablan las argentinas

Frente a la falta de respuestas claras en los consultorios generales, las mujeres tejen sus propias redes de contención. El relevamiento destaca que la menopausia se debate mayoritariamente en entornos informales:

  • Con amigas: 84%

  • Con familiares: 54%

  • Con médicos: 49% (de los cuales el 96% de las consultas recaen exclusivamente en el ginecólogo/a).

Aunque las vivencias entre pares lideran la conversación cotidiana, las encuestadas reconocen de forma unánime que la indicación del profesional de la salud es la voz más determinante a la hora de tomar decisiones sobre la gestión del peso y el cuidado de la salud metabólica.

El consenso de los especialistas apunta a desmitificar la menopausia como un "declive inevitable" y reconfigurarla como un momento oportuno para el diagnóstico precoz, el reajuste del estilo de vida y la intervención médica personalizada sin estigmas ni culpa.

Comentarios

Entrá o creá tu cuenta para comentar y calificar.

      Seguí leyendo

      Alertas de CatamarcaYa

      Catamarca, también en tus notificaciones.

      Recibí un aviso cuando nuestra redacción destaque una noticia. Sin dejar tu correo, y podés desactivarlas cuando quieras.

      Tu navegador te pedirá permiso para activarlas.