Técnica tradicional para textiles del hogar
Truco: para qué sirve hervir jabón blanco y bicarbonato de sodio
Un remojo con agua caliente, jabón blanco y bicarbonato de sodio permite eliminar manchas de aceite y olores difíciles en paños de algodón.

Los repasadores son de los textiles que más sufren el desgaste diario en el hogar acumulando manchas de aceite, pigmentos de alimentos y malos olores que el lavarropas no siempre logra quitar en una limpieza estándar.
Frente a esto, una técnica tradicional gana terreno nuevamente en plataformas digitales: el remojo concentrado con jabón blanco, bicarbonato de sodio y agua a elevada temperatura.
Los especialistas aclaran que no es necesario mantener los paños al fuego sobre una olla. Alcanza con aprovechar el calor inicial del agua para potenciar el efecto desengrasante de los productos.
Bicarbonato de sodio y jabón blanco, una fórmula infalible
Los tensioactivos del jabón blanco envuelven las partículas de grasa y aceite, permitiendo que se desprendan de las fibras del tejido para ser arrastradas fácilmente durante el enjuague.
Mientras que el bicarbonato de sodio actúa como un agente alcalino suave. Según información de la Universidad de Georgia sobre productos de higiene del hogar, los álcalis ayudan a disolver la suciedad orgánica y neutralizar olores ácidos o rancios.
En tanto, el agua a alta temperatura abre la trama textil y ablanda los residuos lipídicos solidificados en la tela.
Este procedimiento sirve para realizar una limpieza profunda y desmanchar textiles, pero no sustituye un proceso de desinfección ni esterilización.
Para eliminar gérmenes o bacterias al 100%, se requieren agentes desinfectantes específicos como la lavandina o temperaturas de cocción prolongadas.
Paso a paso
Para un conjunto de cuatro a cinco repasadores de algodón hay que usar una cantidad equivalente a dos dedos de un pan de jabón blanco en pan.
Luego añadir una cucharada sopera de bicarbonato de sodio en un recipiente apto para resistir altas temperaturas (como un balde resistente o un fuentón de acero).
Después cubrir los repasadores por completo con agua recién hervida y remover suavemente para disolver los insumos. Dejar actuar la solución entre 15 y 20 minutos, hasta que la preparación se entibie.
Para el final, retirar las prendas y escurrir bajo la canilla para no dejar restos de jabón o polvos. Luego, completar con un lavado habitual en lavarropas o a mano y secar al sol.





