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viernes 2 de octubre de 2026

García Cuerva trazó un duro diagnóstico social antes de la Peregrinación a Luján

“La Argentina está herida por la pobreza y la grieta”

En la antesala de una nueva edición de la tradicional movilización febril hacia la Basílica de Luján, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Jorge García Cuerva, ofreció una profunda y reflexiva mirada sobre el convulsionado escenario social, político y económico que atraviesa el país.

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La Argentina está herida por la pobreza y la grieta

El líder pastoral describió a una Argentina “herida”, atravesada por años de crisis estructurales, marcadas desigualdades y una persistente intolerancia que carcome la convivencia pacífica. En sus declaraciones, enfatizó que la polarización y la denominada “grieta” continúan condicionando de manera directa el tejido social cotidiano.

Pobreza, intolerancia y fragmentación social

“La descalificación y la intolerancia se han vuelto parte del paisaje cotidiano”, advirtió el prelado al hacer referencia al clima de confrontación imperante. García Cuerva situó en el centro de las preocupaciones eclesiales la situación económica de los sectores más vulnerables, recordando que la pobreza no es un dato estadístico abstracto, sino el rostro concreto de millones de personas que padecen severas carencias desde hace años.

No obstante, el arzobispo no limitó su mensaje al desencanto. En un contrapunto analítico, destacó la resiliencia y el valor del ciudadano de a pie: “Existe otra cara de la realidad argentina: la de miles de hombres y mujeres que todos los días se levantan temprano, trabajan, sostienen a sus familias y continúan apostando al esfuerzo para salir adelante a pesar de la adversidad”.

Luján como espacio de encuentro y fe

El diagnóstico de la Iglesia se produce en un momento clave para la piedad popular. Este sábado 3 de octubre se pondrá en marcha la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, que partirá a primera hora desde el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para culminar el domingo 4 con la multitudinaria misa central frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.

El despliegue logístico y sanitario de la caminata involucrará a más de 20.000 voluntarios, acompañados por un operativo coordinado entre las autoridades eclesiásticas y distintos niveles del Estado para asistir a los cientos de miles de peregrinos que recorrerán los casi 60 kilómetros de trayecto.

En el seno de la Iglesia católica local, esta manifestación masiva de fe es leída como una oportunidad para renovar la esperanza, promover la cultura del encuentro e impulsar un llamado a la unidad nacional en medio de un contexto donde los desafíos socioeconómicos demandan respuestas urgentes y consensos profundos.

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