Cómo preparar Galletas de orégano y queso

Si estás buscando recetas simples, sabrosas y con mucho aroma, estas galletas de orégano y queso son una excelente opción. Crujientes por fuera, suaves por dentro y con un sabor irresistible, son ideales para acompañar una picada, una merienda salada o simplemente como snack a cualquier hora del día.
Esta es una de esas recetas caseras que no requiere ingredientes complicados ni mucho tiempo en la cocina. Con queso rallado, orégano seco y algunos básicos de tu despensa, puedes preparar en pocos minutos unas galletitas saladas que van a encantar a todos.
Perfectas para quienes buscan recetas fáciles y rápidas, estas galletas de orégano y queso también son una gran opción para compartir en reuniones, agregar a una tabla de quesos o disfrutar solas con una infusión o un vaso de vino.
Recetas: galletas de orégano y queso
Ingredientes:
300 g de harina 000
300 g de manteca a temperatura ambiente
300 g de queso parmesano rallado
Orégano, a gusto
Es importante sacar la manteca de la heladera una hora antes de comenzar con la receta, para tenerla a temperatura ambiente.
Cómo mejorar la receta
Para darle más aroma a las galletas, espolvorea orégano por encima antes de hornear.
Si quieres darle más sabor, suma una pizca de pimienta negra o una cucharadita de ajo en polvo a la masa.
Cómo preparar las galletas de orégano y queso: la receta, paso a paso
Antes de comenzar con la receta de las galletas de orégano y queso, enciende el horno a 180 °C para mantenerlo precalentado al momento de la cocción. Ahora sí, sigue los pasos:
Primero, en un bowl grande, mezcla la harina con el queso rallado hasta que queden bien integrados.
A continuación, incorpora la manteca blanda y el orégano y unifica con las manos hasta obtener una masa homogénea.
Luego, sobre la mesada ligeramente enharinada, estira la masa hasta que tenga un grosor de 2 centímetros.
Corta las galletas de orégano y queso con un molde circular, un vaso o el cortante que quieras y colócalos sobre una fuente enmantecada o con papel manteca.
Para terminar, cocina las galletas saladas hasta que estén ligeramente doradas, entre 12 y 15 minutos. Retíralas y deja enfriar sobre una rejilla y sírvelas tibias.
Puedes untar las galletas de orégano y queso con manteca o queso crema, ya que todo su sabor está en la masa. Otra opción es disfrutarlas solas, acompañadas de tu infusion favorita.





