Amenazas y agresión física a la autoridad
Violencia en el barrio Mi Gauchito: se atrincheró en una vivienda y agredió a un policía
Un dramático episodio de violencia e intrusión movilizó a las fuerzas de seguridad durante la mañana del domingo en la zona este de la capital.

Una joven de 22 años terminó privada de su libertad luego de desatar un grave desorden dentro de una vivienda ajena y agredir físicamente a un efectivo policial que intentaba intervenir en el conflicto.
El hecho se registró alrededor de las 10:40, cuando una llamada de urgencia al Sistema de Atención de Emergencias (SAE-911) alertó sobre un grave incidente en el barrio Mi Gauchito. De inmediato, un móvil de la Comisaría Seccional Tercera acudió al lugar para constatar la situación.
Al arribar, los uniformados se encontraron con un tenso escenario: una joven identificada como Martínez Molina, de 22 años, se encontraba en el interior del inmueble de un hombre de 26 años y se negaba rotundamente a retirar de la propiedad, pese a los reiterados pedidos del residente y la presencia de la fuerza pública.
Amenazas y agresión física a la autoridad
Según informaron fuentes policiales, lejos de deponer su actitud ante la llegada de la patrulla, la joven reaccionó de manera sumamente hostil. Martínez Molina comenzó a vociferar insultos y amenazas de alto calibre contra los efectivos presentes.
La situación se tornó aún más violenta cuando la mujer arremetió de forma intempestiva contra las autoridades policiales. En medio del forcejeo para controlar la escena, logró propinarle golpes de puño a un Oficial Subinspector de Policía que lideraba el procedimiento, causándole lesiones que requirieron asistencia.
Ante la gravedad del ataque, el personal policial procedió al uso de la fuerza mínima y redujo a la agresora, logrando colocarle las esposas de seguridad.
A disposición de la Justicia
Tras el procedimiento, la aprehendida fue trasladada a la sede policial, donde quedó alojada a disposición de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Este. Desde la magistratura interviniente se ordenaron de inmediato las medidas de rigor, incluyendo la constatación de lesiones tanto del personal policial como de la aprehendida, la toma de testimonios al propietario del inmueble y el inicio de las actuaciones sumariales correspondientes por los supuestos delitos de violación de domicilio, amenazas y lesiones agravadas por la condición de la víctima.





