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lunes 14 de septiembre de 2026

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Una realidad y una necesidad insatisfecha

Una realidad y una necesidad insatisfecha

En la localidad de Banda de Varela, cuando reciéncomienzan a asomar los primeros rayos del “ponchito de los pobres” (y en esta circunstancia, es una absoluta realidad), para quienes se encuentran en el lugar que vamos a describir enseguida.

Es en la zona conocida como el barrio San José, al oeste del SEPAVE.

Las que esperan disfrutar un poco del sol que está saliendo, y en un ambiente de 4 grados bajo cero, pero con varios grados menos por lasensación térmica, son quienes concurren todos los días para comenzar a preparar todo para que a la hora indicada, esté lista la comida para los habituales comensales.

Obviamente, que no es una tarea fácil, porque tal plato de comida es para muchos y los componentesalimenticos requeridos no son suficientes.

Una de las encargadas del comedor manifestó que, efectivamente, son muchas las personas que concurren y no les van a decir a nadie que no pueden venir, o que no tienen el plato de comida.

Deben tener mucha práctica y criterio para “estirar” lo que hay disponible y hacerlo con criterio, con el ánimo de que todos queden conformes, aunque lo más probable es que no queden realmente satisfechos.

Dijo la mujer entrevistada que son como minimo 180 raciones de comida.

Dice que llegan al lugar muy temprano y hacen el fuego, que es lo primero que les proporciona algo de calor, y más tarde será el Sol.

Pero no todo termina allí, ya que a la tarde, se han propuesto preparar la merienda para 80 chicos del mismo barrio.

Los elementos que tienen son los mínimos. Hay ollas que les han prestado algunos vecinos, lo mismo la vajilla.

En cuanto a los alimentos para preparar la comida, salen a pedir a los vecinos de barrios cercanos y todo lo que les dan de ayuda les sirve, como por ejemplo, un kilo de papas, eso es muy valorado por las voluntariosas mujeres.

Cocinan con fuego directo y llevan leña o algún vecino les facilita.

Con muy pocos elementos, un rallador viejo que hasta la manija le falta, cuchillos en mal estado, ollas gastadas, en fin, con tan precarias condiciones para cocinar, se puede decir que hacen maravillas.

Fueron a Desarrollo Social y pidieron ayuda. Sería esencial que se la proporcionen, porque se ven rebasados en la actual situación.

Esa es la necesidad que requieren y es muy poco el esfuerzo que tienen que hacer las autoridades para posibilitar un mejor accionar del sitio yno significaría un gasto oneroso para el Estado provincial.

De todas maneras, pensemos que hay muchos sitios como este y seguramente todos requieren algún tipo de ayuda.

No habría que esperar si la ayuda proviene de la Nación o desde la provincia. El primero que pueda o quiera hacerlo, que lo haga. El hambre de la gente que concurre al comedor José, es un hambre urgente.

Que la burocracia no frene la ayuda que éstas mujeres necesitan para seguir en esta tarea, que dicen, a pesar de las dificultades, les gusta hacer.

Esperemos que las autoridades tengan la misma fuerza de voluntad que ellas.

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