Clima y desafíos logísticos
"Un precio malo que no le sirve a nadie": el drama del té en Misiones ante el impacto de la inflación y el tipo de cambio
La fijación del brote de té en $110 por kilo por parte de la Coproté expone la profunda brecha entre la inflación de insumos y un tipo de cambio estancado. Héctor Dingler, presidente de la Cooperativa Agrícola Dos de Mayo, advierte que la industria operará sin margen y analiza los desafíos de un sector altamente dependiente del mercado estadounidense.

El inicio de la zafra tealera 2026/2027 en la provincia de Misiones no trae consigo el alivio esperado por los productores, sino una creciente preocupación estructural. Con una cadena de valor hiperespecializada en la exportación —donde aproximadamente el 95% de la producción total se destina a mercados internacionales—, la combinación de un tipo de cambio relegado frente a la inflación y el aumento constante de las tarifas operativas amenaza con asfixiar los márgenes rentables de toda la actividad.
La Comisión Provincial del Té (Coproté) estableció formalmente las condiciones pautadas para el período comprendido entre el 1 de octubre de 2026 y el 31 de mayo de 2027: un precio garantía para el brote de té verde de $110 por kilo puesto en secadero, mientras que el té elaborado no tipificado se fijó en $715 por kilo.
Sin embargo, los números distan de dejar satisfechos a los actores de la cadena.
"Es un precio malo para el productor, pero tampoco la industria puede pagar más. Es un valor que se acordó únicamente para poder arrancar la zafra. Al productor no le sirve y la industria prácticamente se queda sin margen, aunque hará el esfuerzo para cumplir con lo pactado", sintetizó Héctor Dingler, presidente de la Cooperativa Agrícola de la ciudad misionera de Dos de Mayo.
El impacto del atraso cambiario en una economía de exportación
El núcleo del problema no reside en la demanda ni en la calidad del producto, sino en la ecuación macroeconómica. A diferencia de otras actividades agroindustriales locales, el mercado interno argentino absorbe apenas un 5% de la producción nacional de té, ya que el consumo doméstico está históricamente volcado hacia la yerba mate y el café.
El 95% restante se coloca en el exterior, teniendo a Estados Unidos como el principal comprador histórico, donde el té elaborado en Misiones es altamente demandado para la industria del iced tea (té frío) por sus propiedades de disolución y perfil organoléptico.
En este escenario, el estancamiento del dólar frente a la dinámica inflacionaria impacta de lleno en las fábricas secadoras y los colonos:
Insumos y logística en alza: El combustible, la energía eléctrica imprescindible para las plantas de secado automatizadas y los fertilizantes importados registraron incrementos sustanciales que superaron ampliamente la evolución de la divisa estadounidense.
Competencia internacional: En el escenario global, Argentina compite directamente en precios con potencias de volumen masivo como Kenia. Exigir valores de exportación más altos para compensar los costos locales corre el riesgo de dejar al país fuera de los contratos internacionales.
Inversión millonaria en medio de la incertidumbre
La Cooperativa Agrícola de Dos de Mayo representa una muestra clara de la paradoja que atraviesa el sector agroindustrial Misionero. Con capacidad para procesar 80 toneladas diarias de té a través de 4 líneas de secado y tipificado (alternando entre té negro y té verde automatizado), la entidad acopia anualmente alrededor de 7,5 millones de kilos de hoja verde de té.
Pese a las condiciones adversas de mercado, la cooperativa ha sostenido un proceso de modernización técnica con fondos propios y financiamiento a corto plazo orientado al comercio exterior:
Secadero de té: Se ejecutó una inversión de entre $600 millones y $700 millones destinada a la incorporación de intercambiadores de calor e instalaciones de sistemas de extracción de polvo.
Nuevas instalaciones: Se avanzó en la construcción y puesta en marcha de un nuevo secadero por un monto de $1.500 millones.
En lo relativo al negocio de la yerba mate, la cooperativa procesa más de 30 millones de kilos de hoja verde por año (con capacidad de secado instalada para 50 millones). Aunque entre el 85% y el 90% se comercializa a granel como yerba canchada para terceros molinos, un 10% a 15% se envasa bajo marca propia (Yerba Mate Indumar), habiendo iniciado exploraciones exportadoras hacia mercados emergentes como China. Cabe señalar que la zafra de yerba se mantendrá en pausa invernal para esta entidad hasta marzo de 2027.
Mapeo operativo: Clima y desafíos logísticos
A los vaivenes de precios se le suman las fluctuaciones meteorológicas. Si bien las precipitaciones benefician el brote de la hoja cuando el suelo se halla correctamente fertilizado, un exceso prolongado de lluvias dificulta el tránsito en los caminos terrados de la chacra misionera, impidiendo el retiro del té en tiempo y forma.
La zafra tealera 2026/2027 ya dio sus primeros pasos en los secaderos. El sector agroindustrial encara los próximos meses monitoreando de cerca el comportamiento de la divisa extranjera y el ritmo de cierre de los contratos internacionales, claves definitivas para determinar si el esfuerzo productivo logrará mantener el equilibrio financiero.





