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lunes 28 de septiembre de 2026

Entrevista con Luis Majul

"Teníamos enemigos pesados": Javier Milei justificó las cesantías en Olivos y afirmó que la Quinta ahora funciona como una "base militar"

En una entrevista con el periodista Luis Majul, el jefe de Estado rompió el silencio tras la ola de despidos del personal civil en la residencia oficial de Vicente López. Argumentó fallas críticas de seguridad, riesgos de filtración e intenciones desestabilizadoras en su entorno cotidiano. Duras críticas a la oposición.

Juan Mateo Aberastain/MDZ
Juan Mateo Aberastain/MDZ

En medio de la fuerte polémica desatada por la desvinculación masiva de personal civil que prestaba servicios de asistencia, mantenimiento y logística en la Quinta Presidencial de Olivos, el presidente Javier Milei rompió el silencio para justificar las severas decisiones adoptadas en el predio de Vicente López.

En una entrevista concedida al periodista Luis Majul, el mandatario confirmó un endurecimiento drástico en las normas de acceso, custodia e inteligencia interna de la sede gubernamental, asegurando que la residencia oficial debió ser sometida a un reordenamiento operativo de nivel bélico.

“Ahora la Quinta de Olivos pasó a tener el tratamiento de una base militar”, aseveró de forma contundente el jefe de Estado, argumentando que la escala del riesgo exigió el traspaso inmediato de las tareas operativas a fuerzas de seguridad y personal castrense regido por protocolos estrictos.

"Enemigos pesados" y sospechas de filtración

Al ser consultado sobre las razones que impulsaron las cesantías de trabajadores históricos del predio residencial, Milei no dudó en vincular directamente las bajas a presuntas maniobras de espionaje e intenciones de desestabilización en el corazón de su actividad cotidiana.

"Teníamos unos enemigos pesados", sentenció el Presidente durante el reporte periodístico, sugiriendo que la presencia de personal civil sin los correspondientes filtros de seguridad ponía en riesgo la integridad de las comunicaciones y las reuniones estratégicas que mantiene el Poder Ejecutivo.

Según explicaron fuentes del entorno presidencial, el nuevo esquema implica un recorte drástico al ingreso de civiles no uniformados y el despliegue permanente de la Casa Militar con normativas rígidas de contrainteligencia, control perimetral y restricción absoluta de dispositivos electrónicos en áreas sensibles del predio.

Respuesta a las críticas de la oposición

La reestructuración en la residencia de Olivos había levantado una ola de reclamos sindicales por parte de los gremios estatales y severos cuestionamientos de dirigentes de la oposición, quienes denunciaron arbitrariedad en las cesantías e interpusieron pedidos de informes en el Congreso.

Al respecto, Milei desestimó de plano los señalamientos y apuntó directamente contra la dirigencia política adversaria: “Hay denunciadores seriales que dicen cualquier cosa”, recriminó el Presidente, al tiempo que tildó de "oportunistas" a las figuras de la opinión pública que sugirieron irregularidades en el funcionamiento cotidiano del predio.

Con este movimiento estratégico, el Ejecutivo busca cerrar filas en el área más reservada del poder, transformando el histórico chalet de Vicente López en un reducto inexpugnable gestionado íntegramente bajo doctrina militar.

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