Pan dulce casero tradicional

El pan dulce casero aparece cada diciembre como esa tradición que une recuerdos. Es una receta que siempre intimida un poco, pero que en realidad se transforma en un proceso disfrutable y hasta terapéutico con eso de amasar, dejar levar, ver cómo la masa cobra vida y crece, y finalmente obtener un pan dorado, esponjoso y lleno de sabor.
Lo mejor es que el pan dulce permite miles de variantes, con frutas abrillantadas, frutos secos, chips de chocolate, almendras o cáscaras confitadas. Cada familia tiene su versión, pero la base siempre es la misma. Así que... ¡manos a la obra!
Ingredientes
500 g de harina 000
150 g de azúcar
150 g de manteca pomada
3 huevos
25 g de levadura fresca
150 ml de leche tibia
Ralladura de 1 limón y 1 naranja
1 cda de esencia de vainilla
200 g de frutas abrillantadas o frutos secos
Pizca de sal
Paso a paso de la receta
Disolvé la levadura en la leche tibia con una cucharadita de azúcar y dejá espumar.
En un bowl mezclá harina, azúcar y sal.
Agregá los huevos, la levadura activada, la ralladura y la vainilla.
Incorporá la manteca pomada y amasá hasta lograr una masa suave y elástica.
Cubrí y dejá levar 1 hora hasta que duplique su tamaño.
Desgasificá y agregá las frutas o frutos secos, integrándolas bien.
Colocá la masa en un molde de pan dulce, llená hasta la mitad.
Dejá levar nuevamente 40 minutos.
Horneá a 180° durante 40–45 minutos hasta dorar.
Dejá enfriar y serví. ¡Y listo!





