Tres años de contracción y un ajuste sin alivio laboral
La UIA advierte que se pierden más de 3.000 empleos industriales por mes y la actividad no logra recuperar los niveles pre-Milei
El presidente de la entidad fabril, Martín Rapallini, confirmó que la sangría de puestos de trabajo no se detiene a pesar de los rebotes mensuales del sector. Nueve de los trece rubros relevados operan con caídas de dos dígitos respecto a fines de 2023.

La recesión en el entramado productivo argentino continúa cobrándose un costo directo en el mercado de trabajo formal. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, lanzó una severa advertencia sobre la constante destrucción de puestos de trabajo en las fábricas de todo el país, en un escenario donde la producción fabril se mantiene holgadamente por debajo de los niveles registrados previos a la asunción del presidente Javier Milei.
"Todos los meses seguimos con ese ritmo de 3.000 a 3.500 puestos de trabajo por mes; tuvimos meses de 5.000. La pérdida de empleo no mermó y eso nos preocupa profundamente", sostuvo el dirigente fabril durante una entrevista radial con Radio Mitre.
La cifra representa un goteo incesante: el sector destruye en promedio 116 empleos formales por día, lo que equivale a casi 5 despidos por hora en una actividad que sostiene a cerca de 1.200.000 trabajadores registrados en todo el territorio nacional.
Tres años de contracción y un ajuste sin alivio laboral
Al analizar la perspectiva histórica de la crisis fabril, Rapallini remarcó que el fenómeno abarca distintos períodos políticos, aunque se agudizó fuertemente en el último tramo. "Tenemos caídas en torno a los 95.000 puestos de trabajo en los últimos tres años, contemplando la última parte del gobierno anterior y la gestión actual", detalló el presidente de la UIA.
En ese sentido, el representante empresarial enfatizó la posición del sector frente a las reformas macroeconómicas emprendidas por el Poder Ejecutivo: "El sector industrial ha puesto el hombro, pero sufrió fuertemente todo este proceso de ajuste".
Radiografía de la producción: rebote insuficiente y sectores en rojo
Aunque las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) mostraron una mejora intermensual del 1,9% desestacionalizado en agosto, este avance no alcanzó para revertir el desplome del 5,1% registrado en julio. De esta manera, el índice de producción industrial se ubica un 7,4% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
Un informe de la consultora económica LCG refleja la heterogeneidad de la crisis y confirma que solo 4 de los 13 sectores industriales relevados registran niveles superiores a los previos al cambio de gestión:
Alimentos y bebidas: +5,3%
Refinación de petróleo: +12,5%
Sustancias y productos químicos: +3,9%
Otro equipo de transporte: +10,1%
En la vereda opuesta, la amplia mayoría de las ramas industriales continúa operando con contracciones severas de dos dígitos respecto a fines del año pasado:
Textiles: -43%
Maquinaria y equipo: -28%
Productos de metal: -28%
Productos minerales no metálicos: -27%
Caucho y plástico: -26%
Prendas de vestir: -22%
Otros equipos y aparatos: -20%
Industria automotriz: -19%
Productos de tabaco: -12%
El panorama sectorial muestra que las ramas más golpeadas coinciden con aquellas vinculadas al consumo masivo, la construcción y el mercado interno, las cuales explican la mayor densidad del empleo territorial. Con costos fijos en aumento y la demanda golpeada, las empresas fabriles enfrentan el desafío de sostener sus dotaciones operativas a la espera de una consolidación en la actividad.




