Un domingo negro para Alpine en Bakú
La fuerte autocrítica de Franco Colapinto tras el accidente con Gasly
El piloto argentino asumió con hidalguía la responsabilidad absoluta del incidente ocurrido en la vuelta 36 tras una relargada con Safety Car. Con ambos monoplazas fuera de competencia en zona de zona de puntos, la estructura de Enstone cerró un fin de semana que prometía un valioso botín para el campeonato.

Lo que perfilaba como uno de los fines de semana más sólidos de la temporada para el equipo Alpine en el Gran Premio de Azerbaiyán terminó convertido en una pesadilla operativa e institucional. En la vuelta 36 de la competencia disputada en el exigente circuito callejero de Bakú, Franco Colapinto cometió un error de cálculo al frenar tras la neutralización del Auto de Seguridad, bloqueó sus neumáticos delanteros e impactó de lleno contra el monoplaza de su compañero de equipo, Pierre Gasly. El resultado fue inmediato y desolador: ambos autos retirados y cero puntos cosechados.
La jornada de sábado había sembrado un optimismo legítimo en los garajes de la escudería francesa. Tanto Colapinto como Gasly habían completado sesiones de clasificación sobresalientes, asegurando posiciones de largada favorables para aspirar al 'top 10' en las apretadas calles azerbaiyanas. Durante la primera mitad de la carrera, la estrategia del muro de boxes y el ritmo constante de ambos pilotos confirmaban el diagnóstico: Alpine tenía argumentos de sobra para sumar unidades de valor estratégico con ambos coches.
La jugada fatídica de la vuelta 36
El punto de quiebre ocurrió al reanudarse la competencia tras la salida del Safety Car. En la aproximación a una de las curvas más críticas del trazado urbano, donde la baja adherencia y la alta velocidad no otorgan margen de corrección, Colapinto buscó mantener la posición y atacar en la frenada. Sin embargo, el tren delantero de su coche no respondió como preveía.
"Bloqueé cuando empecé a frenar y después estuve fuera de control toda la frenada. No tuve mucho por hacer", explicó visiblemente conmovido el joven piloto de Pilar nada más descender del habitáculo. El bloqueo de los neumáticos generó una pérdida total de dirección que lo proyectó directamente contra la parte trasera del auto de Gasly, provocando daños estructurales irrecuperables en las suspensiones y alerones de ambos monoplazas.
La desgarradora autocrítica del pilarense
En un paddock donde frecuentemente los pilotos buscan atenuantes técnicos o factores externos para justificar los percances de carrera, Colapinto optó por la honestidad brutal y dio la cara de inmediato ante los micrófonos internacionales y los miembros de la escudería.
“Perdón al equipo y a Pierre, fue un error grande y grave”, reconoció sin rodeos el argentino, con el rostro desencajado por la frustración de haber dilapidado un esfuerzo colectivo de varios días. “Perdimos muchos puntos con los dos autos. Un día complicado, venía siendo bastante bueno. Triste por la situación, intentaremos darlo vuelta pronto”, agregó con la mirada puesta en la necesidad de dar vuelta la página de inmediato.
Impacto en el Mundial de Constructores y lo que viene
El doble abandono representa un golpe demoledor para Alpine en la tabla del Campeonato de Constructores de la Formula 1. Cada punto rasguñado en trazados urbanos como Bakú equivale a millones de dólares en desarrollo y posicionamiento deportivo frente a rivales directos de la zona media de la grilla.
Para Colapinto, la prueba de fuego pasa ahora por la fortaleza mental. Tras haber demostrado una adaptación relámpago a las exigencias de la máxima categoría del automovilismo mundial, el joven talento argentino enfrentará su primer gran examen de resiliencia: digerir un error costoso en el plano interno, reconstruir la confianza del equipo e integrar el aprendizaje antes de encarar el próximo compromiso del calendario.




