La Justicia puso fin al largo conflicto por la manutención de su hija Matilda
Fin de una contienda histórica: Salazar y Redrado cerraron el acuerdo por la manutención de Matilda
Luego de más de un lustro de severas disputas legales, acusaciones cruzadas en programas de televisión y embargos judiciales, el conflicto entre Luciana Salazar y el economista Martín Redrado llegó a su desenlace definitivo.

Ambas partes ratificaron ante la Justicia un acuerdo consensuado que establece que el expresidente del Banco Central asumirá la responsabilidad económica de la menor Matilda Salazar hasta que cumpla sus 18 años.
La resolución pone fin a uno de los expedientes más mediáticos de la farándula y del ámbito jurídico argentino, el cual abrió discusiones inéditas respecto a la validez de los contratos privados en procesos de subrogación de vientre y maternidad.
El descargo de Luciana Salazar: "Nos sacamos esa oscuridad para siempre"
Horas después de que se formalizara el acuerdo judicial, la modelo de 45 años compartió un video en sus redes sociales donde expresó su alivio y emoción.
"Pasaba por acá para agradecerles de todo corazón la muestra de afecto para Matilda y para conmigo. Estamos sumamente felices después de tanto tiempo, de tanta lucha. Nos merecíamos esto, sobre todo Matilda", afirmó la mediática en el inicio de su mensaje.
Durante el litigio, la defensa de Redrado argumentó en reiteradas oportunidades que el economista no poseía vínculo biológico ni filiatorio con la niña. Sin embargo, Salazar mantuvo firme su postura basándose en la existencia de compromisos firmados antes del nacimiento.
"A la larga o a la corta, la verdad siempre triunfa y para mí eso es sumamente gratificante. Me puse esta causa muy al hombro, la iba a llevar hasta las últimas consecuencias. Se terminó definitivamente y nos sacamos esa oscuridad para siempre de nuestras vidas", concluyó.
La clave jurídica: derechos adquiridos y el rol de la Defensoría de Menores
Eje central de la causa gravitó sobre un documento firmado por Redrado antes de la llegada de Matilda al mundo mediante subrogación de vientre en Estados Unidos. En dicho texto legalizado, el economista se había comprometido a financiar el tratamiento de fertilización y a garantizar una cuota mensual para el desarrollo integral de la niña.
Pese a las objeciones presentadas por la representación legal de Redrado tras la ruptura de la pareja, la Justicia determinó que los compromisos asumidos voluntariamente por escrito generan derechos adquiridos para el menor de edad. En esta línea, la intervención de la Defensoría de Menores resultó determinante para inclinar la balanza en favor de la protección superior de la niña.
El arreglo, alcanzado tras complejas negociaciones entre la abogada Mariana Gallego (en representación de Salazar) y Bernardo Beccar Varela (por el lado de Redrado), impone al economista la cobertura de:
Educación: Cuota y gastos operativos en la prestigiosa institución internacional Lincoln College.
Salud: Cobertura médica prepaga de alta complejidad.
Manutención general: Asignación mensual destinada a la calidad de vida y desarrollo de la menor hasta la mayoría de edad.
Cláusula de confidencialidad y versión del entorno
A pesar de que voceros cercanos al economista buscaron relativizar el alcance de la noticia ante la consulta periodística —desmintiendo las cifras en dólares que circularon en redes sociales—, las pormenores económicos quedaron blindados bajo una estricta cláusula de confidencialidad.
Con la firma de este convenio se cierra formalmente el expediente, desactivando eventuales embargos u otras medidas cautelares sobre los bienes del exfuncionario, y garantizando la cobertura económica de Matilda hasta su adultez.





