Una acosadora, ¡¿en la bandera?!
Escándalo en un Colegio privado: denuncian a alumnos y a una abanderada por acoso grave
Una alumna abanderada viralizó videos y burlas contra una compañera menor de edad que ya atraviesa una causa penal por difusión no consentida de material íntimo. La familia denuncia un calvario de hostigamiento sistemático y riesgo extremo para la salud mental de la víctima.

Una espiral de hostigamiento, violencia digital y desprotección institucional sacude a la comunidad educativa de Catamarca. La familia de una alumna de sexto año del Colegio Pía denunció un calvario de acoso sistemático que comenzó a mediados de junio con la difusión no consentida de un video íntimo de la menor, un hecho que derivó en una causa penal caratulada como producción y distribución de representación de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas, en trámite ante la Justicia Penal Juvenil a cargo del doctor Guillermo Narváez.
Sin embargo, lo que debió ser abordado de inmediato por los mecanismos de contención escaló hacia niveles alarmantes de revictimización. Pese a la gravedad del expediente y a la existencia de medidas cautelares de protección que debieron garantizarse, la víctima y los adolescentes investigados debieron compartir el viaje de egresados a Bariloche, operado por la empresa Travel Rock entre el 3 y el 11 de octubre, ante la ausencia de disposiciones preventivas efectivas que frenaran la convivencia forzada.
La exposición pública y el rol de una abanderada
El conflicto sumó un nuevo capítulo de extrema gravedad cuando una alumna mayor de edad del mismo establecimiento, quien ocupa el rol institucional de abanderada de la bandera Nacional, difundió voluntariamente a través de su cuenta personal de Instagram contenidos audiovisuales y fotográficos mofándose de la situación. En los registros difundidos, subidos en la tarde del sábado 17, la joven relata agresiones físicas y humillaciones, tales como arrojar el contenido de un vaso sobre la menor, utilizando expresiones de desprecio y descalificación personal.
Las palabras de la Abuela
"Como abuela, temo seriamente por su integridad y por su vida. Considero inadmisible que una adolescente que ya atraviesa una investigación penal como víctima continúe siendo expuesta a nuevas situaciones de violencia, incluso por otras mujeres. Me interesa que este caso se conozca, no solamente por lo que está viviendo mi nieta, sino para que pare el hostigamiento y agresión y para generar conciencia sobre hasta dónde puede llegar el bullying, la violencia digital y la falta de empatía."
Expresó aquello con desesperación la abuela de la víctima, advirtiendo sobre el peligro inminente que atraviesa la adolescente, quien desde el mes de julio se encuentra cursando de manera virtual para resguardar su integridad.
"Lo más preocupante es que mi nieta viene sufriendo consecuencias psicológicas muy graves, al punto de necesitar asistencia profesional y una nueva evaluación psiquiátrica urgente por ideación suicida."
Una acosadora, ¡¿en la bandera?!
El caso expone con crudeza el alcance devastador del ciberacoso, la exposición de menores en entornos digitales y la alarmante naturalización de la violencia entre pares dentro de secundarios. Además pone en duda la rigurosidad moral con la que se eligen alumnos para el cuadro de honor. No es solo "nota", también es la calidad humana, y la RESOLUCIÓN 304/24 del Ministerio de Educación así lo empapela.
"Considerar la portación de valores de justicia, respeto, libertad, compromiso, responsabilidad, solidaridad, compañerismo, dedicación y esfuerzo en el cumplimiento de las exigencias académicas.", dice el inciso b de la resolución.
La familia reclama la urgente intervención de las autoridades ministeriales, la aplicación rigurosa de los protocolos contra el bullying y el cese inmediato de las campañas de hostigamiento virtual que continúan afectando la salud física y mental de la menor.










