Crimen en el barrio La Chacrita
"Era una persona sana": La familia de Norma Tula marchó contra la inimputabilidad del acusado por el matricidio
Reclaman prisión perpetua para Joaquín Tula y temen que el caso se cierre con una internación asistida.

El centro de la capital catamarqueña se convirtió este martes en el escenario de una masiva demostración de dolor e indignación. Familiares, amigos y vecinos de Norma Tula movilizaron desde las principales arterias del casco urbano hacia la Plaza 25 de Mayo y la Catedral Basílica para exigir justicia y expresar un categórico rechazo al pedido de inimputabilidad presentado por la defensa técnica de su hijo, Joaquín Tula, único imputado por el aborrecible crimen perpetrado el pasado 19 de julio en el barrio La Chacrita.
La marcha, apoyada activamente por la querella particular que representa a los deudos, puso de manifiesto el creciente temor de la familia de que la causa quede archivada o deriva en una medida de seguridad de carácter psiquiátrico en lugar de una pena de prisión perpetua por el delito de homicidio calificado por el vínculo.
El desgarrador testimonio de la familia: "Él odiaba a su mamá"
Durante el trayecto de la manifestación, los allegados a la víctima hicieron oír sus reclamos frente a la sede judicial. Silvina, sobrina de Norma Tula y vocera de la familia durante la marcha, desmintió categóricamente que el imputado sufriera algún tipo de alteración mental previa que le impidiera comprender la criminalidad de sus actos.
"Es una persona totalmente sana. Nunca tuvo ningún tipo de episodio, psicosis ni tratamiento médico; jamás. Si los hubiera tenido, nosotros mismos lo habríamos llevado a atender o lo habríamos denunciado. Él era atrevido y odiaba a su mamá. Alguien que mata de la manera en que lo hizo tiene que ser considerado imputable y cumplir su condena en la cárcel", aseveró la familiar visiblemente conmovida.
El testimonio de los allegados apunta a desmontar la hipótesis defensiva que busca encuadrar el accionar de Joaquín Tula bajo las causales del artículo 34 del Código Penal, argumentando una posible alteración morbosa de sus facultades en el momento exacto de la agresión mortal.
La estrategia de la querella: "Un informe prematuro"
En el plano estrictamente procesal, el abogado querellante, Dr. Figueroa, formalizó la oposición técnica ante el Ministerio Público Fiscal y el Juzgado de Garantías en turno, impugnando las conclusiones del último informe multidisciplinario elevado por los peritos defensivos.
La postura de la querella se articula sobre dos ejes centrales:
Oposición fundamentada e extemporaneidad: El Dr. Figueroa calificó de "prematuro" e insuficiente el intento de declarar la inimputabilidad de Tula a solo dos meses de cometido el hecho, basándose en una evaluación aislada.
Producción de nuevas pruebas: La querella exigió que se ordene una junta médica completa, pericias psicológicas suplementarias y la recepción de testimoniales clave del entorno social y familiar del imputado para reconstruir su perfil conductual histórico antes de resolver su situación legal.
El escenario legal que se abre
El caso se encuentra ahora en una encrucijada determinante. Si el Juzgado de Garantías atiende la postura de la defensa y convalida el estado de inimputabilidad, el expediente no avanzará hacia un juicio oral y público convencional, derivando en un tratamiento de internación asistida o medida de seguridad. Por el contrario, si la Fiscalía de Instrucción hace lugar al planteo de la querella y profundiza la investigación con nuevos estudios técnicos, el expediente continuará su curso hacia el requerimiento de citación a juicio por matricidio.
Los familiares de Norma Tula advirtieron que mantendrán las jornadas de protesta y las intervenciones públicas en los tribunales locales hasta tanto la Justicia garantice que el acusado rinda cuentas ante un tribunal popular o juzgado penal.





