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martes 15 de septiembre de 2026

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El postre más fácil y rico del mundo

Combatí el mal aliento: el enjuague bucal viral que lleva solo 4 ingredientes caseros

Esta receta es una mezcla entre flan, budín de pan y cheesecake que se arma en menos de 15 minutos, se mete al horno y sale con la textura más rica del mundo. Un postre cremoso por dentro, dorado por fuera, y que tan solo lleva cuatro ingredientes. Nada de batidora, ni gelatina, ni base, ni baño maría.

Lo podés servir solo o con fruta, con dulce de leche, con mermelada, con crema o sin nada, porque es tan suave y rico que se banca solo. También lo podés hacer en un molde grande o en porciones individuales para una merienda especial. Se come frío o tibio, y al día siguiente está incluso mejor.

Ingredientes (para una budinera chica o 4 porciones individuales):

1 pote de yogur natural entero (200 g aprox.)

1 lata de leche condensada (400 g)

3 huevos

1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)

Paso a paso de la receta:

Precalentar el horno a 180°C.

En un bowl, mezclar los huevos con el yogur. No hace falta batir demasiado, solo integrar.

Agregar la leche condensada y la esencia de vainilla. Mezclar bien hasta que quede una preparación homogénea.

Volcar en una budinera o en moldecitos individuales previamente enmantecados o aceitados.

Llevar al horno por 35 a 45 minutos. Cuando esté dorado por arriba y al pinchar con un palito salga seco, ya está.

Dejar enfriar antes de desmoldar (si lo hiciste en budinera), o servir directamente en el molde si son individuales.

Es un postre suave, húmedo, con el dulzor justo y una textura que se deshace. Se puede tunear con ralladura de limón, canela o coco rallado, pero así como está, simple, ¡es riquísimo! MDZ

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