CatamarcaYa

martes 15 de septiembre de 2026

Buscar

"Con Milei dejé de ir al cine"

Un hallazgo en Egipto reaviva la gran pregunta: ¿existió Moisés?

En época de crisis económica, millones de argentinos se han tenido que "ajustar el cinturón" para no caerse del sistema. En la cadena de recortes, las actividades vinculadas al ocio son de las que primero se prescinde, dejando la prioridad de los consumos a la cobertura de las necesidades básicas. El cine, históricamente la salida cultural más barata, es víctima de este embate con una caída de espectadores gradual que arranca desde la post pandemia generando preocupación, y que debe ser leída como parte de la precariedad financiera de los bolsillos tanto de la clase media como de la trabajadora.

“Con Milei dejé de ir al cine", define en una oración Belén(40), cinéfila de Buenos Aires, en conversación con El Destape. Y explica: "El problema no es solamente el precio de la entrada, sino toda la experiencia del cine: yo voy con mi hijo e ir implica que también tengo que comprar nachos, gaseosas, comer antes. No son solamente los $15.000 de la entrada”. Su relato es similar al de Abril(24), de José C. Paz, estudiante y trabajadora informal, quien asegura que la gran pantalla "hoy es una salida que se ha vuelto un lujo”. La experiencia de tener que postergar una actividad porque la plata no alcanza aúna las realidades de Belén y de Abril, dos horas y monedas de salida cultural terminan complicando las cuentas para llegar a fin de mes.

Crisis en el cine: los números, las experiencias del público y las expectativas de las empresas

Los números no mienten. En el primer semestre del año se vendieron alrededor de 16.200.000 entradas, un millón menos que en el mismo período del año pasado. Esto representa una caída estrepitosa desde los 43.000.000 de espectadores anuales que se registraron en 2023 (datos de Ultracine). Y si mirásemos el período de vacaciones de invierno de 2025, que al coincidir con el receso escolar lleva a más familias a buscar salidas para compartir con los niños, podemos ver que el total de tickets vendidos fue de 2.611.865, frente al mismo período en 2024 con un millón más de tickets.

Del otro lado del mostrador el CEO de la cadena de cines Multiplex, Gabriel Feldman, quien viene de familia de distribuidores de cine, se muestra optimista en torno al informe anual de espectadores que se revelará en pocos meses. “Yo creo que el 2025 vamos a cerrarlo mejor que el 2024”, apuntó. “Este septiembre llevamos, hasta el momento, 1.884.730 espectadores. Y en el mismo mes, pero de 2024 los cines metieron 1.738.000. Es decir, es muy difícil determinar la caída en la venta de entradas en períodos tan cortos. Hay que tomar períodos más largos para poder definir realmente en qué situación está la actividad”, agregó el empresario como una crítica al período analizado en esta nota. Si nos ceñimos a esta idea de períodos más amplios, consultando información de Ultracine, las localidades de cine anuales vendidas en Argentina tienen su pico más alto en 2015 con 50.500.000 localidades, frente a los 35.000.000 del año pasado.

¿Cómo se traducen los números a los hábitos de quienes van al cine?

Patricia(63), de Mendoza, jubilada, cuenta que incluso con los descuentos especiales (los famosos 2x1 que muchas aplicaciones o tarjetas promocionan) igual termina privándose del disfrute. “Tengo 5 nietos. La última vez que llevé a los de 7 y 4 años al cine por su cumpleaños gasté más de $50.000… Yo cobro un poco más de $400.000, así que $50.000 me representa más del 10% de mi sueldo. Antes del 2018, que es cuando empezó a caer mi poder adquisitivo, llevaba una vez por mes a 10 chicos al cine y de ahí nos íbamos a comer. Yo ahora eso no lo podría hacer. Es muy triste”. Los y las amantes del cine quedaron excluidos de las salas frente a la caída de los salarios y las jubilaciones. No por caso cada miércoles, a metros del kilómetro 0 del cine porteño, los jubilados son reprimidos mientras reclaman por sus haberes.

Frente a estas diferencias Feldman reflexiona: “El cine hoy tiene otra realidad porque lo que cambió es el mundo, más allá o indistintamente de si estamos bien o mal en Argentina. Las cifras (de este año) no son malas, pero no sé si vamos a llegar a los números que teníamos pre pandemia, que fueron extraordinarios”. A la vez que confesó que “el 75% de los espectadores que vienen a nuestros cines pagan con promociones”.

Los encuentros amorosos también son parte de los recortes...

Si es difícil para una abuela, un drama aparte viven quienes son padres y ya no pueden disfrutar de una salida con sus hijos. “Hace años, con mi hija, iba mucho al cine, era una salida bastante habitual de 2 o 3 veces al mes. Con mi hijo más chiquito (8) se redujo abruptamente: este año, por ejemplo, solo pude llevarlo una vez al cine", relató Víctor (39), profesional del barrio de Villa Crespo. Hace pocas semanas su hijo quiso ver la película Superman y se convirtió en un dilema: "No sabía cómo decirle sin mentir que la situación económica no da como para que vayamos al cine”. ”Me es imposible plantear como una cita ir a comer y al cine. De hecho -es re feo decirlo- pero me la paso cancelando citas porque estoy contando los pesos para llegar a fin de mes", sumó.

Seguí leyendo