En Córdoba
Una vaca tuvo trillizos: un raro caso que se da cada 100 mil partos
El veterinario que ayudó a dar a luz a los animales, Carlos Bertolino, explicó que los tres terneros llegaron a término de manera natural.

Una vaca Aberdeen Angus colorada tuvo trillizos mediante un parto natural, y sin asistencia, en el establecimiento San José, ubicado en el departamento Roque Sáez Peña. Se trata de un fenómeno que ocurre aproximadamente una vez cada 100 mil partos bovinos.
El médico encargado de dar a luz a los animales fue el veterinario Carlos Bertolino. El especialista contó que los 3 terneros llegaron a término y fueron descubiertos cuando el personal recorría el rodeo.
El hallazgo comenzó cuando encontraron a la vaca junto con dos terneros que estaban mamando. Cerca de ella había un tercero echado, que inicialmente generó dudas sobre su procedencia.
“Se encontraron una vaca en el rodeo con la presencia de dos terneros que la estaban mamando y un tercero echado. Se sorprendieron cuando la vaca lo fue a buscar y también se prendió a mamar”, relató Bertolino en declaraciones al medio LV16 Radio Río Cuarto.
Ante esa situación, recorrieron el establecimiento para verificar si había otra vaca que hubiera parido y dejado allí a una de sus crías. Sin embargo, no encontraron ningún otro animal que pudiera ser su madre.
“Después recorrieron por las dudas de que hubiera una tercera vaca que hubiese dejado el ternero, pero no había ninguna que correspondiera. Ahí nos llamó la atención que realmente eran trillizos”, explicó el veterinario.
Según estimó, este habría sido su quinto o sexto parto, una condición que puede aumentar la posibilidad de una gestación múltiple.
Un caso cada 100 mil partos
Bertolino explicó que el nacimiento de trillizos es un fenómeno extremadamente inusual en los bovinos de cría. De acuerdo con los estudios disponibles, podría presentarse un caso cada 100 mil partos.
“Es muy raro. Se da un caso cada 100 mil pariciones. Por ahí ocurre un poco más seguido en rodeos Holando, donde puede llegar a darse un caso cada 75 mil partos”, detalló.
La excepcionalidad no radica únicamente en la gestación de tres crías. También resulta poco frecuente que los terneros completen su desarrollo, lleguen a término y nazcan sin complicaciones.
“Lo complejo es que estos partos culminen bien, que no haya abortos y que lleguen a término. Lo más llamativo es que haya sido por parto natural y no asistido”, remarcó el profesional.
El veterinario señaló que las gestaciones múltiples podrían presentarse con mayor frecuencia en vacas longevas. En este caso, calculó que la madre se encontraba entre su quinto y sexto parto.
“En los bovinos, como en los humanos, lo lógico y natural es que tengan una cría por parto. Los mellizos tienen un porcentaje un poco mayor, pero los trillizos y cuatrillizos son muy raros”, agregó.
Concepción por servicio natural
La vaca forma parte de un rodeo en el que se realiza servicio estacionado. El esquema reproductivo comienza con inseminación artificial y continúa con un período de servicio natural.
“Se inician los servicios con inseminación artificial y después se hace un servicio natural durante tres meses. Todo lo correspondiente a la inseminación ya había nacido, así que este parto fue producto de monta natural”, precisó Bertolino.
El especialista aclaró que se trata de una raza destinada a la producción de carne y no de un rodeo lechero. En el establecimiento se desarrolla un ciclo completo, que comprende la cría y la posterior recría de los animales.
“En la cría, uno busca tener un ternero por vaca por año, algo que ya es complejo de lograr. Tener tres en uno es una muy buena noticia”, destacó.
La alimentación del rodeo se basa principalmente en pastos naturales y algunas pasturas implantadas. Los animales no reciben una suplementación permanente, aunque durante el invierno pueden recibir rollos o heno cuando las condiciones lo requieren.
“Se los alimenta muy bien, pero siempre sobre pasturas naturales y algunas implantadas. No se suplementa más que en algún momento necesario del invierno, con algún rollo o heno”, concluyó el veterinario. TN




