Una responsabilidad civil

Pensamos, la responsabilidad que nos concierne, en relación a la voluntad de vacunarnos contra el COVID-19, ya que tal vacunación, y en todo el territorio nacional, no es obligatoria.
Es decir que parte de nuestra responsabilidad, el hecho de vacunarnos o no, y sabemos (aparentemente no todos), que constituye una decisión muy importante, porque no solo tiene que ver con nosotros, como individuos, sino que tal decisión, repercute en la Sociedad toda.
Básicamente, si yo me vacuno, me beneficio, al contrarrestar los efectos que me podría causar el coronavirus, pero también ayudo a que el virus no se expanda hacia los demás, y se pueda llegar a la esperada “inmunidad de rebaño”, lo cual llevaría aún un tiempo prolongado, que depende de la cantidad de personas vacunadas, y por supuesto, de la disponibilidad de vacunas, pero también dependerá de la voluntad de vacunarse.
De todas maneras, tal consideración no es tomada de la misma manera por todos los ciudadanos, hasta el punto de que existen los llamados “anti vacunas”,que ni ante tan letal pandemia, resignan sus principios.
Hace pocas horas, el estado provincial anunció que a partir del próximo 20 de agosto, se aplicará el llamado “pase sanitario” para las personas que recibieron al menos una dosis de las vacunas, y para quienes no estén vacunados, que no cuenten con la certificación de vacunación correspondiente, o el carnet de vacunación, se les restringirá el ingreso a lugares como espacios recreativos o de esparcimiento, transportes y actividades públicas que sean consideradas de alto riesgo de contagio.
La medida será por tiempo determinado y no podrán imponer a la población condiciones de imposible cumplimiento.
El decreto agrega que las personas propietarias, titulares o responsables de las actividades y espacios comprendidos por la medida, deberán garantizar el cumplimiento del requisito de acceso.
Se considera, además, que para el 20 de agosto habrá un elevado número de personas vacunadas con al menos una dosis, lo que posibilitará avanzar a una nueva fase que permita sostener y ampliar las actividades habilitadas. El anuncio fue con suficiente anticipación para que las personas que fueron convocadas a vacunarse y no pudieron hacerlo sean debidamente inoculadas, remarcando la importancia de la vacunación como un mecanismo de prevención en beneficio no solo individual sino también de toda la comunidad.
Pero a pesar de tal disposición, como la vacunación no es obligatoria, podría dar lugar, a quienes sean rechazados por no estar vacunados, puedan reclamar ante la Justicia y ante el INADI, defendiendo sus derechos constitucionales.
Ello llama a un debate, de quienes consideran que se debe respetar la decisión individual y quienes están convencidos que la vacunación general, es un acto responsable de cada ciudadano, que se transformaen una decisión que beneficia a toda la comunidad y que debe hacerse, como decimos en el título, como una verdadera responsabilidad civil, a favor de la salud pública de la Sociedad, luchando contra una pandemia que ya causó más de 100.000 muertes en nuestro país y millones a nivel mundial.
Hay una estadística, nada menos que en Estados Unidos, que dice que el 99 % de las personas que han fallecido en ese país no estaban vacunadas
El propio titular del INADI en Catamarca, (donde recaerán denuncias de personas por discriminación, al no estar vacunados), Fernando Olivera, expresó que si una persona presenta una denuncia por discriminación al no serle permitida realizar cierta actividad por no estar vacunado, dijo que élno puede predecir cuál va ser el resultado.Pero aclaró que “el tema es que no hemos derrotado al COVID y si una persona no se vacuna, se puede enfermar y puede morir. Y en esta situación de pandemia yo creo que lo correcto es vacunarse”. Aclaró que si bien puede tonarse como una discriminación, la misma no es injusta.




