En el "más allá" vivió una experiencia surreal con seres "familiares"
Una rara enfermedad la hizo morir por 8 minutos
La mujer padecía un extraño trastorno neurológico y atravesó un episodio que la dejó sin signos vitales durante varios minutos. Lo que vivió cambió su forma de entender la vida.

Para muchos, la muerte es el final, pero quienes atravesaron experiencias cercanas aseguran que puede haber algo más. Así lo contó una mujer que murió durante 8 minutos y aseguró haber vivido una aventura surrealista en el "más allá".
Brianna Lafferty, oriunda de Colorado, Estados Unidos, padece distonía mioclónica, una rara enfermedad neurológica que le provoca espasmos y contracciones musculares involuntarias.
Después de años de convivir con esta afección y probar distintos tratamientos, atravesó un episodio de insomnio extremo. Durante cuatro días apenas pudo dormir algunos minutos por vez, hasta que su organismo terminó colapsando.
En ese momento, fue declarada muerta durante ocho minutos. Según su relato, primero escuchó una voz que le preguntaba si estaba preparada y luego todo quedó en completa oscuridad. Después, sintió que su alma se elevaba sobre su cuerpo y entraba en un lugar sin noción del tiempo.
En ese lugar, aseguró haberse encontrado con seres "familiares" y haber vivido situaciones muy extrañas, que luego relató y describió con todo detalle.
Murió 8 minutos y contó cómo fue su experiencia
Al hablar con distintos medios sobre lo ocurrido, Brianna explicó que, cuando se quedó sin signos vitales, sintió que se separó de su "cuerpo físico". "No veía ni recordaba a mi yo humano. Estaba completamente inmóvil", aseguró.
Al mismo tiempo, describió una sensación completamente diferente a la que podría esperarse: se sintió "totalmente viva", "consciente" y "más" ella "misma que nunca". "No sentía dolor, solo una profunda sensación de paz y claridad", agregó.
Según su relato, aquella separación le permitió comprender "de lo temporal y frágil" que es la experiencia humana: "Hay una presencia o inteligencia superior a nosotros que nos guía y vela por nosotros con amor incondicional".
También aseguró que en ese lugar "todo sucede a la vez, como si el tiempo no existiera, y, sin embargo, había un orden perfecto".
Qué vio Brianna durante el tiempo en el que estuvo muerta
Durante los ocho minutos en los que estuvo sin signos vitales, Brianna aseguró haber experimentado lo que describió como "el principio de todo". También relató que comprendió que el universo "está formado por un montón de números".
Contó que se cruzó con otros seres, aunque no estaba segura "de que fueran humanos". Aun así, explicó que le resultaron "familiares" y que la experiencia quedó profundamente marcada en su memoria.
"Cambió el curso de mi vida: lo que temía ya no tenía poder sobre mí y lo que solía perseguir ya no me parecía importante. Volví con un sentido de misión y una profunda reverencia tanto por la vida como por la muerte", remarcó.
Lo vivido también cambió la manera en la que entiende a la muerte y ahora asegura que es "una ilusión". "Nuestra alma nunca muere y la conciencia sigue viva. Nuestro ser solo se transforma. Mis pensamientos se manifestaron instantáneamente en el más allá", afirmó.
A qué se dedica Brianna después de su experiencia
Brianna, de 33 años, convirtió aquella experiencia en parte de su actividad profesional. En su página web se presenta como "guía de transición" y explica que acompaña a personas y familias durante procesos vinculados con el duelo, el final de la vida, las enfermedades crónicas y el crecimiento espiritual.
Por ese motivo, se define como "Doula de Muerte y Espiritualidad". "Mi misión es proporcionar un apoyo holístico que responda a las necesidades físicas, emocionales, mentales y espirituales de quienes se enfrentan a los momentos más difíciles de la vida, garantizando que nadie tenga que atravesar estas experiencias solo", indica en su web.
La mujer también aseguró que aprendió a transformar su "negatividad en positividad, convirtiéndola en realidad". "Me siento capacitada y confío en los acontecimientos de la vida, especialmente en los duros. Mirando hacia atrás, todo está tan claro como el cristal en cuanto a por qué sufrí con la enfermedad y otras luchas duras", sostuvo.
"Saber que todo ocurre realmente por una razón, ya que sigo la corriente y no me enfado ni me disgusto cuando ocurren cosas malas. También saber que mis pensamientos y sentimientos son así de poderosos me ayuda a vivir una vida llena de gratitud", agregó.
Tras recuperar los signos vitales, Brianna contó que los ocho minutos se sintieron para ella como si hubieran pasado meses. Luego estuvo cuatro días internada y aseguró que ese período le permitió aprender a "a no temer a la muerte y está agradecida por la experiencia".
Aunque reconoce que le genera "un poco de miedo" atravesar otra experiencia similar, explicó que ese temor está relacionado principalmente con el proceso de recuperación. "Aunque no estoy segura de poder evitarlo si está destinado a suceder de nuevo. Pero debido a esto, tengo un corazón de gratitud en lugar de ira", indicó.





