Tristeza tras la partida de una voz imprescindible en la cultura y la fe de Catamarca

En las últimas horas se conoció el fallecimiento de la profesora Blanca Figueroa Arteaga, conocida afectuosamente como Blanquita, una destacada referente del ámbito cultural local y comprometida colaboradora en la Diócesis de Catamarca. La docente era hermana del sacerdote Carlos Figueroa Arteaga, párroco de San Roque de La Chacarita.
Sus restos son velados en la sala ubicada sobre calle República casi esquina 9 de Julio, en la Capital, de 8:00 a 11:30. Posteriormente, la Misa Exequial se oficiará a las 12:00 en la sede parroquial de San Roque, en La Chacarita. Por la tarde, sus cenizas se depositarán temporalmente en dicha parroquia para luego ser trasladadas al Cinerario del Santuario de la Gruta de la Virgen del Valle, previa realización del responso correspondiente.

Blanquita desempeñó un papel activo en la vida de la Iglesia local. Integró el Equipo de Liturgia de la Catedral Basílica y se dedicó especialmente a la Animación Bíblica de la Pastoral, coordinando espacios de formación en lectio divina tanto en comunidades parroquiales como en el Centro Educativo y Cultural Diocesano Virgen del Valle. Asimismo, colaboró en la organización de diversos encuentros eclesiales y solía disponer de su propio hogar para las reuniones de planificación pastoral.
En el ámbito profesional, se desempeñó como profesora de Letras y ocupó cargos en la función pública vinculados al área cultural de la provincia.
Tras conocerse la noticia, el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanč, junto al clero catamarqueño, manifestaron su dolor y condolencias a sus hijos, Juan y María Inés Andrada, a sus nietos, a su hermano sacerdote y al resto de sus familiares y allegados, destacando su legado de servicio a la comunidad.





