CatamarcaYa

martes 15 de septiembre de 2026

Buscar

Su pareja la tiró de un acantilado en Mar del Plata y sobrevivió para contarlo

Se testea al personal de residencias de adultos mayores

El operativo de rescate de Jennifer Dusinsky (21) y Julio López (37) parecía una película. Escaladores y drones trabajaban alrededor de una pareja que, a simple vista, acababa de sufrir un accidente terrible: ella había caído del acantilado y estaba viva, pero fracturada sobre una roca. Él todavía colgaba del precipicio.

Aunque se conoció en las últimas horas, el hecho ocurrió el 21 de octubre pasado en el sur de Mar del Plata, y si bien al principio la joven declaró que ambos se habían caído desde la cornisa, los investigadores dudaron de su versión y centraron las sospechas en unintento de femicidio. ¿Se cayeron realmente? ¿Él la empujó? ¿La víctima mintió ante los investigadores para proteger a su victimario?

El caso, que lleva adelante el fiscal Alejandro Pellegrinelli, no es sencillo. Al tratarse de un lugar absolutamente silvestre, no hay cámaras de video ni había testigos ese miércoles que hayan observado el momento en que, se sospecha, López arrojó a Dusinsky. La joven se salvó inexplicablemente y terminó internada en el Hospital Interzonal de Mar del Plata confracturas de pelvis, y de tibia y peroné.

El fiscal encaró desde el minuto cero el caso con perspectiva de género, pero se encontró con el testimonio de Jennifer que lo frenó. Ella les repitió a los policías y rescatistas que la asistieron lo mismo que dijo cuando llamó al 911 después de impactar contra una roca de la playa y estar más de 10 minutos inconsciente: que había sido un accidente.

Sin embargo, pocos días después del hecho, Jennifer escribió las primeras letras contra López en su muro de Facebook. “Y bueno así es el amor. Así los celos cuando una relación no va. Después de tantos meses vuelve y justo se entera con quién andaba o algo. Todo puro celos, pero Dios se encarga de todo. A mí me arruinó la vida de no puede (sic) caminar, me quebró la cintura y la pata, me arruinó la vida y la de mis hijos”, y también dijo “casi me mata” y “me llevó allá a matarme y no pudo el gato, tuve un dios aparte, 30 metro caí”.

Días más tarde, Pellegrinelli también accedió a un audio de WhatsApp en el que Jennifer le decía a una de sus hermanas que, en realidad, López la había empujado hacia el vacío. “Me dijo: ‘Te tengo que matar’”, reveló a su familia. Con ese indicio, y el testimonio coincidente de familiares de la víctima sobre el tipo de relación que tenía con López, el fiscal pidió la detención del sospechoso.

López, tras una semana prófugo, quedó detenido. Está acusado de tentativa de femicidio y si fuera encontrado culpable podría pasar hasta 10 años en prisión. Según relataron fuentes policiales a Infobae, después del episodio el hombre se internó en una clínica de rehabilitación.

Los investigadores lo supieron enseguida y hablaron con los médicos: acordaron que el hombre pasaría unos días allí para estabilizar su salud (y probablemente diseñar una estrategia judicial). El sospechoso se comprometió a entregarse luego. Y así lo hizo.

El acusado está encerrado desde el lunes pasado. Al día siguiente de entregarse declaró ante Pellegrinelli durante más de tres horas. Contó una historia que, a los ojos de los investigadores, tiene una gran parte de veracidad pero lejos está de aliviar su posible culpa por lo que ocurrió en el acantilado.

Seguí leyendo