“Sharenting”: los riesgos desconocidos

Casi el 90% de los padres comparte fotos, videos o datos de sus hijos en plataformas como Instagram y TikTok. Lo que empieza como un recuerdo tierno puede terminar siendo una pesadilla para la seguridad y el bienestar emocional de los menores. Esta práctica, conocida como sharenting, hoy genera una alerta mundial entre expertos en infancia.
Los riesgos ocultos: mucho más que un "like"
Aunque la intención suele ser positiva, subir una foto de tu hijo en la pileta o el jardín puede escaparse de tu control rápidamente. La policía advierte que el 72% del material incautado a redes de pedofilia está compuesto por imágenes cotidianas, no sexualizadas, obtenidas de internet. Al publicar, perdés el rastro de quién descarga o manipula ese contenido con inteligencia artificial para crear "deepfakes" o memes ofensivos.
Además de los peligros externos, los especialistas señalan consecuencias psicológicas graves. Los chicos pueden sentir vergüenza, culpa y una pérdida real de autonomía sobre su propia imagen. Según los informes, el 81% de los bebés ya tiene presencia en la red antes de los seis meses de vida, creando una huella digital permanente que ellos no eligieron.
El derecho al olvido y la privacidad de los chicos
Muchos adolescentes ya están reclamando a sus padres que retiren fotos de su infancia porque se sienten ridiculizados o expuestos ante sus pares. Esta exposición temprana condiciona su identidad digital futura y puede afectar incluso sus oportunidades escolares o laborales años después. No es solo un capricho: es su derecho a la privacidad y al honor.
Para proteger a los más chicos, UNICEF y otras organizaciones recomiendan seguir pautas claras de seguridad:
Evitar compartir imágenes donde los chicos aparecen con poca ropa o en situaciones íntimas (baño, playa).
Configurar siempre las cuentas como privadas y limitar quién puede ver las historias.
Quitar la ubicación de la cámara y eliminar los metadatos de las fotos antes de subirlas.
Pedir permiso a los hijos antes de publicar, respetando su decisión si dicen que no.





