Según expertos: No hay que abrazar a los hijos después de una pesadilla

Annie Simpson es cofundadora de Infant Sleep
Consultants, y por medio de un estudio llegó a confirmar que los padres no deben abrazar a sus hijos luego de tener una pesadilla. Ella asegura que hay otras herramientas y otras formas de reaccionar que permiten que los sueños sean “menos estresantes” para toda la familia.
Así, la mujer asegura que cada vez que un chico se despierta a los gritos o empapado en llanto luego de haber tenido una pesadilla, es importante que los padres le hagan saber que este tipo de sueños son completamente normales y deben aprender a tomarlos con calma. “Las pesadillas son parte de un mecanismo de supervivencia humana y nos enseñan cómo manejar algo aterrador cuando nos enfrentamos a ello”, explica Simpson.
El estudio que Annie llevó adelante sostiene que los padres no encuentran otra forma de reaccionar que no sea abrazando a sus hijos luego de una pesadilla. “Puede averiguar qué está sucediendo de acuerdo con la parte de la noche en la que se está dando el hecho”, dice la experta, que asegura que estos sueños suelen darse muy frecuentemente en los segundos dos tercios de la noche.
Annie dice que si los chicos tienen terrores nocturnos, la mejor manera de responder es completamente la opuesta a la que suelen realizar la gran mayoría de los padres. “Instintivamente, ellos querrán consolar a su hijo, pero en realidad a veces, si intentas intervenir, se prolongará el episodio”, aseguró la experta. A continuación, explicó que la mejor manera de calmarlo es demostrarle que se encuentra en un lugar seguro, y luego hay que acompañarlos en silencio, darles un beso de buenas noches y dejarlos solos.
Mientras tanto, hay muchos padres que temen que los terrores nocturnos sean consecuencias de algún trauma subyacente, pero Annie explicó que muy pocas veces se trata de eso. la100.cienradios.com





