Inseguridad alimentaria extrema
Radiografía del hambre: el 42% de las familias en barrios populares pasó un día entero sin comer por falta de ingresos
Tres de cada cuatro hogares en asentamientos no cubren la canasta básica y la pobreza trepa según estimaciones privadas

La vulnerabilidad en las barriadas vulnerables del país alcanza niveles críticos. En la antesala de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dé a conocer el índice oficial de pobreza e indigencia correspondiente al primer semestre de 2026, un exhaustivo relevamiento privado encendió las alarmas sobre el deterioro del tejido social: más del 40% de los habitantes de asentamientos populares debió discontinuar por completo su alimentación durante al menos 24 horas consecutivas por no contar con dinero para comprar comida.
El dato surge del segundo informe sobre pobreza y hambre elaborado por el Instituto Periferias, coordinado por el sociólogo y dirigente social Daniel Menéndez. La muestra, que contempla más de 5.000 entrevistas presenciales distribuidas en 15 provincias, expone una escala de inseguridad alimentaria que va desde la incertidumbre cotidiana hasta la privación absoluta.
La privación alimentaria en cifras
El estudio desagrupa la vulnerabilidad alimentaria en distintas etapas de severidad, mostrando que el ajuste en el gasto de los hogares golpea en primera instancia la calidad y cantidad de la dieta, para derivar luego en episodios directos de hambre involuntario.
Incertidumbre alimentaria: El 83,7% de los encuestados manifestó preocupación constante por la posibilidad de quedarse sin alimentos en el corto plazo debido a la restricción presupuestaria.
Insuficiencia de ingresos: El 75,4% (tres de cada cuatro hogares) afirmó de forma tajante que los ingresos familiares no alcanzan para cubrir la canasta básica mínima de subsistencia.
Reducción de porciones: El 67,8% admitió haber tenido que achicar las raciones de comida frente a la imposibilidad de sostener la compra de insumos básicos.
Hambre efectiva: El 57,3% declaró haber experimentado la sensación física de hambre sin poder ingerir alimentos por falta de recursos monetarios.
Falta total de alimentos y ayuno forzado: El 53,8% indicó que en su hogar la comida se agotó por completo en algún momento del mes, mientras que el 42,3% llegó al extremo de pasar un día entero sin comer.
"La imposibilidad de acceder a un plato de comida durante todo un día es la manifestación más aguda de la inseguridad alimentaria grave", analizó Menéndez. "Antes de que se concrete la falta física de alimento en la mesa, la incertidumbre psicológica domina la vida cotidiana de las familias en las periferias, condicionando la salud, la escolaridad y el trabajo", agregó el sociólogo.
La tendencia macro: proyecciones universitarias antes del INDEC
Los datos cualitativos y cuantitativos territoriales coinciden con las proyecciones de los centros académicos que monitorean la evolución del ingreso. El Nowcast de Pobreza elaborado por el economista Martín González-Rozada para la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) ubica la tasa de pobreza en un 31,3% para el semestre móvil comprendido entre marzo y agosto de 2026.
La cifra marca un incremento interanual de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025, cuando el indicador se situaba en el 30,2%. Llevado al universo urbano que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), estimado en unos 30 millones de personas, la proyección implica que aproximadamente 9,4 millones de argentinos se encuentran bajo la línea de pobreza.
Dentro de esta estructura, la indigencia (aquéllos cuyos ingresos no alcanzan siquiera para adquirir la Canasta Básica Alimentaria) se mantuvo en un rígido 6,6%, mientras que la pobreza no indigente pasó del 24,6% al 24,8%.
Este sesgo contractivo en la capacidad de compra de las familias urbanas golpea con especial dureza a los trabajadores informales y cuentapropistas que residen en los barrios dados de alta en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), donde el margen de ahorro es nulo y la red de contención social comunitaria enfrenta crecientes dificultades para abastecer comedores y merenderos. El próximo 24 de septiembre, el INDEC ratificará o rectificará la foto oficial del primer semestre.





