¿Quiénes son los cuatro argentinos desaparecidos en el trágico derrumbe del edificio en Miami Beach?

Cuatro argentinos se encuentran desaparecidos luego del derrumbe del edificio en la cuidad de Miami, en Estados Unidos, ocurrido este jueves por la madrugada, a las 2 AM hora local.
Así lo confirmó Cancilllería, que especificó que un cirujano, su pareja y la pequeña hija de ambos son los argentinos que están desaparecidos, en tanto que hay un cuarto adulto que no fue identificado.
La zona donde se produjo la tragedia es el condominio de Surfside, en la zona de Miami Beach, que es habitualmente visitada por argentinos.
A pocas cuadras de allí se encuentra un área conocida popularmente como Little Buenos Aires, una zona con gran cantidad de comerciantes y residentes argentinos.
Hasta el momento, las autoridades locales confirmaron a los medios que hay al menos un muerto y fueron rescatadas 40 personas. “Tres argentinos que están desaparecidos son mis amigos, se estaban quedando en mi casa pero tuvieron la mala suerte de que quisieron quedarse en la playa y por eso estaban en el departamento”, contó Rodrigo, dueño de dos departamentos en el edificio y amigo de la familia.
Según contó, viajan todos los años para visitarlos y en esta ocasión aprovecharon para aplicarse la vacuna contra el COVID-19. “Tenían el pasaje sacado desde hace un año y medio”, agregó el hombre.
En este momento había algunos departamentos de tres ambientes a la venta con precios de entre 600.000 dólares y 700.000 dólares, según la policía. Fotos y videos del lugar muestran que colapsó la mitad de la torre. “Se sintió como un terremoto”, contó un testigo
Rodrigo contó que al cumplirse 40 años desde la construcción de los edificios en el país, se someten a una revisión técnica que les permite “certificarse” en un lapso de tres o cuatro años, y es estricta. En este caso, habían comenzado con algunas reparaciones y el proceso para esta revisión. “La ciudad es rígida en esto”, aclaró.
El complejo contaba con una pileta, un centro de fitness, un sauna, un lavadero y un clubroom, entre otras comodidades. Tampoco se sabe con exactitud cuántos departamentos estaban ocupados ni cuántas personas había dentro cuando colapsó una parte completa de la estructura, ya que muchos vecinos no viven allí de manera permanente. La nube de polvo se extendió por todo el barrio, y cubrió los autos en la calle incluso a dos cuadras de distancia.





