¿Qué implica eliminar la figura de femicidio del Código Penal en Argentina?

En medio de una fuerte puja ideológica, el gobierno argentino liderado por JavierMilei ha anunciado su intención de eliminar la figura de femicidio del CódigoPenal, amparándose en un principio de “igualdad ante la ley”. Esta decisión, queforma parte de un paquete legislativo más amplio denominado Igualdad ante laLey, ha generado un intenso debate en torno a los derechos humanos, laviolencia de género y las políticas públicas. En este artículo, analizamos desdeuna perspectiva criminológica y de género las implicancias de esta propuesta y
sus posibles consecuencias.
El femicidio: una herramienta legal imprescindible
El femicidio, definido como el asesinato de una mujer por razones de género, fueincorporado al Código Penal argentino en 2012 como un agravante del homicidio.
Su inclusión respondió a la necesidad de visibilizar y combatir una formaespecífica de violencia estructural contra las mujeres, que históricamente ha sidoinvisibilizada y normalizada.
Este tipo penal no solo busca sancionar de manera proporcional estos crímenesatroces, sino también reconocer el contexto de desigualdad y discriminación queenfrentan las mujeres en la sociedad. Según datos recientes, en Argentina se
registra un femicidio cada 29 horas, una cifra alarmante que demuestra lapersistencia de esta problemática.
Precisamente, este fenómeno y sus complejidades han sido el eje de estudio enmi próximo libro, El género de la muerte, escrito junto con la criminóloga
española Carolina Torres. Próximamente publicado en España y Latinoamérica,esta obra analiza de manera profunda las causas, implicancias y abordajes delos femicidios en diversos contextos sociales, ofreciendo una perspectiva críticaque resulta imprescindible para comprender este tipo de violencia.
Eliminación del femicidio: ¿un retroceso en la lucha contra la violencia degénero?
Desde una perspectiva criminológica, la eliminación de la figura de femicidio
podría tener graves consecuencias. En primer lugar, debilitaría los avances
logrados en la visibilización de la violencia de género como un fenómenosistémico.
Tipificar el femicidio no solo implica un reconocimiento legal, sino tambiénsimbólico: se trata de afirmar que estos crímenes no son simples homicidios,sino la expresión más extrema de una violencia basada en el género.
Además, esta decisión podría enviar un mensaje ambiguo a la sociedad,deslegitimando las políticas públicas orientadas a prevenir y sancionar la
violencia de género. Sin un marco legal específico, los crímenes por razones degénero podrían perder su carácter distintivo, dificultando el registro y análisisestadístico necesario para diseñar estrategias efectivas de prevención.
Perspectiva crítica: el impacto social y político
La propuesta del gobierno se enmarca en una narrativa que rechaza lo quedenominan "discriminación positiva". Sin embargo, es crucial entender que estaspolíticas diferenciales no son privilegios, sino medidas correctivas diseñadas
para cerrar brechas históricas de desigualdad.
En este sentido, eliminar el femicidio del Código Penal no iguala derechos, sinoque ignora las desigualdades estructurales que lo justifican.
Desde una óptica política, esta medida también puede interpretarse como unintento de capitalizar ciertos discursos anti-feministas en la arena electoral.
No obstante, esta estrategia podría tener un efecto boomerang, generando unafuerte resistencia de los movimientos sociales y organismos internacionales
comprometidos con los derechos de las mujeres.
Datos que no se pueden ignorar
• En 2024, se registraron 255 femicidios en Argentina, lo que equivale a un
crimen de este tipo cada 29 horas.
• Más del 70% de los femicidios son cometidos por parejas o exparejas de
las víctimas.
• Las leyes como la 26.791 han sido fundamentales para garantizar
condenas ejemplares en casos emblemáticos de violencia de género.
Estos números no solo reflejan la magnitud del problema, sino que tambiénsubrayan la necesidad de políticas públicas que reconozcan la especificidad dela violencia de género.
Llamado a la reflexión: ¿a qué costo se busca la "igualdad"?
La eliminación del femicidio del Código Penal plantea una pregunta fundamental:
¿es posible hablar de igualdad sin abordar las desigualdades estructurales queenfrentan las mujeres?
Equiparar sin reconocer las diferencias es, en esencia, perpetuar la injusticia.
El gobierno argentino tiene la oportunidad de abrir un debate serio yfundamentado sobre esta propuesta, escuchando a expertos, organizaciones dederechos humanos y a la ciudadanía.
Más que nunca, es vital recordar que las leyes no solo sancionan delitos, sinoque también reflejan los valores y prioridades de una sociedad.
En un contexto donde la lucha contra la violencia de género sigue siendo unadeuda pendiente, resulta imprescindible reflexionar sobre las consecuencias deborrar herramientas legales clave.
Como abordamos en El género de la muerte, este tipo de reformas no solocomprometen la justicia para las víctimas, sino también el avance de toda una sociedad hacia la equidad y el respeto por los derechos humanos.

Eduardo Muñoz - Criminólogo y Criminalista | Especialista en Criminología Aplicada a la Seguridad Consultor en Seguridad Integral y Riesgos | Analista Criminal
@educriminologo





