Por qué incluir bananas en el desayuno es muy saludable

Su consistencia cremosa y su sabor la convierten en una de las frutas preferidas durante todo el año. Si bien la banana contiene el 94% de sus calorías en carbohidratos, posee también aportes a la alimentación que no debemos ignorar.
Para empezar, la banana contiene tres vitaminas antioxidantes (A, C y E) y es rica en potasio, por lo que puede colaborar en la regulación de la tensión arterial, demuestra efectos diuréticos y laxantes. Además contiene fibras, hierro, algo de betacaroteno, vitaminas del grupo B (sobre todo ácido fólico).
¿A quiénes les beneficia más una banana en el desayuno?
Tiene un papel protagónico en la alimentación de los deportistas y de quienes se ejercitan a diario, ya que por su contenido de hidratos de carbono, aporta energía y favorece la recuperación después del entrenamiento.
A quienes necesitan combatir la anemia, fortalecer el cabello y prevenir úlceras gástricas.
Agregada a la masa de budines, permite usar menos azúcar refinado. En batidos, directamente se puede evitar endulzar. Contiene triptófano, uno de los aminoácidos esenciales para el equilibrio de la serotonina, que alivia el estrés, la ansiedad, el nerviosismo y el insomnio.
Actúa además, como un antiácido natural. Al comerla con el estómago vacío, pasa de manera rápida al estómago y al intestino delgado, facilitando la absorción de sus nutrientes.
Tiene un gran valor nutricional y bajo valor calórico, solo aporta 90 calorías por cada 100 gramos, con muy poca grasa.





