Perdonó al asesino de su esposo y aceptó que sus hijos se casen

Bernadette Mukakabera perdió a su esposo en el genocidio de 1994 en Ruanda cuando Gratien Nyaminani le quitó la vida, y con el tiempo ella lo perdonó. Mientras estuvo preso, su hija ayudó a la mujer a salir adelante y se enamoró de su hijo Alfred, casándose sin ningún rencor en la familia.
El perdón es clave para mantener una relación sana con las personas que queremos, pero no siempre es fácil hacer las paces con quienes nos dejaron una herida profunda. Cada persona y caso es diferente, y por lo mismo nadie puede declarar qué es lo correcto o no, solo importa lo que el corazón dicte con tal de sentirnos tranquilos y comenzar un nuevo capítulo.
Durante 1994 ocurrió uno de losgenocidios más grandes del último tiempo en el país africano de Ruanda, luego de que los sectores radicales de la etnia hutu atacaran y le arrebataran la vida a miembros de la comunidad tutsi debido a que tras la colonización en el siglo XIX, los tutsis fueron beneficiados con buenos empleos por “parecerse más” a los europeos, mientras que los hutus todo lo contrario, según France 24.
Gratien Nyaminani era un hutu vecino de Bernadette Mukakabera en el campo de Mushaka, pero asesinó a su esposo Kabera Vedaste durante esta tragedia por ser tutsi.
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Ella también era de la comunidad rival, pero logró salvarse tras100 días de persecución a la etnia, donde muchos sospechosos de la masacre fueron detenidos y juzgados, entre ellos Gratien.
Todos los afectados pudieron enfrentar y escuchar a los acusados directamente, y como estuvo preso, no fue hasta el 2004 que Bernadette oyó a Gratien por lo que hizo. Él se disculpó y ella lo perdonó, por eso cumplió 2 años de servicio comunitario en vez de 19 de cárcel.
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Mientras Gratien estuvo en la cárcel, su familia siempre intentó disculparse con Bernadette y su hijo Alfred por lo sucedido. Yankurije Donata, hija del acusado, tuvo la iniciativa de ayudar a la mujer en casa ya que su hijo asistía a un internado. “Ella no tenía a nadie más que la ayudara, teniendo en cuenta que mi padre fue responsable por el asesinato de su esposo”, dijo la joven a BBC.
Fue entre tantas visitas que Bernadette se encariñó con Yankurije por su buen corazón, y Alfred se terminó enamorando de ella.“Amé su corazón y su comportamiento, es por esto que no me pude resistir a que se convirtiera en la esposa de mi hijo”, contó la madre al medio.
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Sin embargo, cuando Gratien supo de la propuesta no sintió que fuera algo conveniente.“Él continuaba preguntando por qué una familia a la cual él ofendió tanto querría tener algo que ver con su hija”, dijo Yankurije a BBC.
Bernadette se mostró muy sincera con el hombre yle aseguró que no tenía ninguna clase de rencor con la chica, quería que los jóvenes fueran felices como tanto deseaban. “Nuestros hijos no tuvieron nada que ver con lo que ocurrió. Simplemente se enamoraron y nada debería impedir que las personas se amen las unas a las otras”, dijo la madre al sitio.
“No tenía ningún resentimiento hacia mi nuera por las acciones de su padre”, agregó. Los enamorados se casaron por la Iglesia Católica en el 2008, y en la misma ocasión Gratien se confesó ante la congregación y pidió perdón. De este modo y sin olvidar, todos pudieron continuar con sus vidas en un nuevo capítulo, dejando atrás los rencores y todo lo que pudo evitar este feliz momento.





