Ofrecen sueldos de casi 3 mil dólares para pasar el verano en el puesto de trabajo más austral del mundo

Con las crecientes preocupaciones rodeando la economía argentina, más y más argentinos observan la posibilidad del "working holiday" como una oportunidad para generar ganancias en monedas competitivas como el dólar o euro, al mismo tiempo que les permite visitar lugares que no se podrían permitir en unas vacaciones.
Gracias a diferentes convenios internacionales y el interés de empresas extranjeras por el talento argentino, no son pocos los destinos que cuentan con oportunidades laborales temporales para los ciudadanos del país. Alemania, Irlanda, Estados Unidos y España son algunos de los destinos más elegidos por los argentinos, pero quienes deseen un escenario más inusual no pueden dejar de consultar una nueva oferta laboral que llama desde el fin del mundo.
Port Lockroy, la oficina de correos más austral del mundo, está ubicada en una isla de la Antártida y cada año suma a nuevos trabajadores a sus filas. La iniciativa a cargo de la ONG británica Fondo del Patrimonio Antártico anunció que estarán contratando un líder de base, gerente de tienda y asistente general para ayudar a proteger el patrimonio, conservar su medio ambiente y contar pingüinos. ¿Lo mejor?Ofrece sueldos de casi 3 mil dólares al mes.
Así es la vida en el working holiday más austral del planeta
Port Lockroy fue la primera base de investigación científica británica permanente establecida en la península antártica y funcionó originalmente entre 1944 y 1962. El Fondo del Patrimonio Antártico se hizo cargo de las instalaciones abandonadas en 2006 y desde entonces lo administra como un sitio turístico y de conservación.
Los empleados se encargan de preservar la fauna y edificios históricos de la isla.
Hoy en día, la isla Goudier alberga una pequeña oficina de correos, un museo antártico y una tienda de regalos, todo dirigido por un personal rotativo de cuatro a cinco personas. Si bien permaneció cerrado durante 2021 debido a las medidas sanitarias de la pandemia, suele estar abierto al público durante el verano antártico entre noviembre y marzo, cuando recibe a unos 18,000 turistas que llegan en cruceros cada temporada.





