Nochebuena, Navidad, Año nuevo, Pandemia…

No es un trascendido que nos ha llegado, ni un razonamiento nuestro, aunque conceptos parecidos los hemos expresado, en los últimos meses, y en muchas notas.
Fue un comunicado oficial del COE provincial, publicado este pasado miércoles por la noche, simultáneamente con el anuncio que se habían producido78nuevos casospositivos del COVID-19.
Tal comunicado decía textualmente: “En los últimos días se ha notado un incremento sostenido de los casos positivos, y a partir de la investigación epidemiológica, surge que corresponden a contagios en reuniones sociales en las que no hay adherencia a los cuidados esenciales. El COE Salud ve con preocupación estos números, ya quea 13 días del paso a Etapa de Convivencia Verde se triplicaron los casos y en los últimos 5 días aparecieron positivos importados”.
¿Qué nos dice esto? Una reiteración de lo que venimos advirtiendo, no solo desde la determinación del Gobierno de entrar a la etapa verde, sino bastante antes de ello, porque notábamos un descuido, por buena parte de la población, no solo al circular por la ciudad, sino también (se sabíapor lo alto o por lo bajo), en las reuniones clandestinas sin ningún tipo de protocolo, de la irresponsabilidad de muchos al no usar barbijo ni el distanciamiento social,pero también por parte del Estado, en la insuficiente presencia de controlespara neutralizar los incumplimientos a las normas.
Más abajo, el comunicado del COE expresa, también textualmente:“Se insiste en tener especial cuidado con los adultos mayores, para evitar contagios en esa población vulnerable, como así también, se reitera el pedido del uso correcto del barbijo, respetar el distanciamiento social y el lavado de manos constante, más el estricto cumplimiento de los protocolos vigentes en cada actividad permitida”
Está muy claro. Las fiestas, (aún resta la del Año Nuevo) y quienes han estado en reuniones que se transforman en los vectores para contagiar a personas mayores, a quienes les puede ir muy mal, como ya lo sabemosy también a los grupos de riesgo.
Ana Lagoria,Subsecretaria de Salud del municipio de esta Capital, dijo que la gente no se ha portado muy bien. Que siguen persistiendo las reuniones sociales y que es una puerta de entrada para los contagios.
Lo más probable, comentó, es que a partir de los casos de este pasado miércoles, podrían llegar a3.500 o 4.000 personas aisladas.
No debemos perder el control, con un poco de sidra. No propaguemos el virus. Actuemos con responsabilidad. No compartamos vasos, ni cubiertos. Tratemos de estar al aire libre, en lo posible o en ambientes bien ventilados.
En cuanto a los casos importados, no olvidemos que se abrieron las puertas para el turismo, ya hace 10 días y comienzan a verse los resultados de ello.
También tenemos una crítica para el COE, y es no haber publicado el mencionado comunicado antes, porque los casos han venido subiendo ya hace varios días y por sobre todo la diferencia entre los casos personas contagiadas y las curadas, es decir, los llamados casos activos, que ya están cerca de los 700.
Pero, por sobre todo, pensemos que no debemos hablar únicamente de la situación en Catamarca, que tampoco es tan grave, sino que analicemos lo que ocurre alrededor nuestro. Otras provincias que han debido retroceder en medidas de mayor flexibilización ante el COVID-19, incluida la de Buenos Aires, que en las últimas horas ha suspendido cierto tipo de eventos, ante la curva ascendente de casos. La misma curva en el área metropolitana.
En Cordoba hubo miles de casos, en Tucumán hubo muchos, y son provincias vecinas.
O lo que ocurre en Uruguay, con una gran intensificación de casos. O en Rio de Janeiro, que regresaron a la etapa más estricta. Y no viajemos más, porque si vamos a Europa.
No somos una isla, el mundo está más relacionado y si se produce la apertura de todo y los aviones surcan los cielos, la pandemia se sigue expandiendo, lo cual también ocurre entre los distintos distritos de la Argentina.
Y como decía en una nota anterior, el Dr Severini:
“Nos preocupa mucho la distención en la Sociedad en general, porque el efecto vacuna generó una especie de alivio y la gente se relajó, pensando que el problema ya está solucionado”. “Estamos lejos de eso, y para poder vacunar a la mayoría de la población, ello va a llevar meses,por lo menos 6 a 8 meses más.”
Entonces, ¿qué estamos celebrando, aparte de la Navidad y el Nuevo año? ¿El fin de la Pandemia?. O somos derrotistas o demasiado exitistas.Señores. Seamos serios, por favor, seamos cautos. Comportémonos como si la vacuna aún no existiera.
De esa manera, tal vez venzamos al coronavirus mucho antes, siempre y cuando no nos dominen nuevas cepas.




