Niño de 2 años quería usar vestido para la boda de su mamá y ella lo apoyó
“Dejen que sean niños”

El hijo de Joanna Miluzzo se negó a llevar un traje de hombre y miraba cómo sus hermanas mayores llevaban hermosos vestidos, así que cumplió su deseo gracias a sus padres pese a las críticas. “Lo importante es que sea feliz”, dijo la madre a Global News.
Los niños tienen algo que los adultos no, y esla inocencia en su estado más puro. Pueden moverse y descubrir el mundo que los rodea preguntándose cosas que pueden ser obvias para nosotros los adultos, y en ocasiones otras que no somos capaces de responder, como también seguir su instinto sin saber si lo que hacen está bien o mal.
Aceptan lo que es diferente sin prejuicios y sin importarles lo que digan los demás, algo que le consta a Joanna Miluzzo con su propio hijo.
Maria Nguyen/Zen Photography
Para el día de su boda con Najee, quien es el padre,el pequeño de 2 años en ese entonces no tenía ganas de usar un traje tradicional para hombre y tampoco una falda escocesa, sino que un vestido de tul como sus hermanas mayores.“Estaba admirando a sus hermanitas de 6 y 7 años y quedó fascinado con sus vestidos de dama de honor, entonces quiso también uno él”, contó Joanna a Global News.
“Inicialmente lo dudé: estaba preocupada por lo que pensaría cuando sea más grande, pero al final lo que será, será. Podrá estallar a carcajadas avergonzado al lado de su pareja o admirar con orgullo su vestido junto a su novio: lo importante es que sea feliz“, agregó.
Maria Nguyen/Zen Photography
De este modo, Joanna pensó en la importancia de acceder a esta peticiónpara que sus hijos crezcan con confianza y una personalidad propia, por lo que le ha servido de ejemplo para considerarlo a futuro. “Quiero que estén seguros de sí mismos y que sean conscientes de que la única opinión que importa es la de ellos“, comentó al medio.
Ante casos como este, los padres no suelen reaccionar bien, pero por suerteNajee demostró ser una excepción al ayudarlo a ponerse su vestido. “Ha sido un momento hermoso entre padre e hijo”, dijo Joanna a Global News.
Maria Nguyen/Zen Photography
Y como era de esperarse, no a todos les gustó la idea de dejar que el niño llevara puesto un vestido, sobre todo por miedo a que podría “hacerlo gay”, pero Joanna se encargó de defender su decisión con un potente mensaje.
“La mayoría de las personas aceptó con gusto el estilo de mi hijo, mientras que otras no. Aquí pues, a estas personas quiero darles un consejo: sean un buen modelo para sus hijos, para los hijos de sus amigos, para sus nietos. Sean amables. Dejen que los niños sean niños. Dejen que se expresen, enséñenles la amabilidad y a que conozcan familias y estilos de vida diferentes. Ámenlos por como son y por como quieren expresarse. No repriman quienes son y no los frenen para que se sientan aceptados por la sociedad” —Joanna Milazzo a Global News—





