Mendoza propone enfrentar la violencia en redes
Milei minimiza el bullying digital

El presidente Javier Milei aseguró recientemente que “un tuit no daña”, limitando la violencia a lo estrictamente físico: lo que afecta la vida, la libertad o la propiedad. Pero el hostigamiento digital y la violencia simbólica generan consecuencias reales: ansiedad, aislamiento social e incluso amenazas concretas a la seguridad.
Cuando la máxima autoridad minimiza este problema, las políticas de prevención pierden efectividad. Se debilita la empatía, se reduce la responsabilidad institucional y se transmite un mensaje de impunidad que puede incentivar la violencia colectiva.
El caso Ian Moche: un tuit que se convirtió en amenaza
Ian Moche, de 12 años, referente del activismo por la inclusión, sufrió el impacto de un tuit presidencial que lo expuso públicamente. A raíz de ese mensaje, cuentas afines comenzaron un hostigamiento digital que escaló peligrosamente, llegando incluso a difundir la dirección de su casa y escuela.
No fue solo un ataque verbal. El mensaje presidencial funcionó como chispa que transformó la violencia simbólica en un riesgo concreto. La exposición desde arriba rompe límites morales y sociales, convirtiendo el acoso digital en una amenaza real para la comunidad.
Mendoza frente al bullying: prevención y corresponsabilidad
Mientras el discurso nacional minimiza el daño, la provincia de Mendoza presentó un proyecto que reconoce el acoso escolar y digital como violencia real. La iniciativa busca involucrar a madres, padres y tutores en la corrección de estas conductas, incluyendo talleres de parentalidad y mediación.
La propuestaes acertada: reconoce que la prevención es tarea de toda la comunidad y que los adultos son responsables del comportamiento de sus hijos. Sin embargo, la idea de aplicar multas económicas requiere debate: podría castigar más que educar, especialmente en familias con menos recursos.
Dos modelos de Estado, dos enfoques frente a la violencia
El contraste es claro: un modelo de Estado niega la existencia de la violencia digital; otro reconoce el daño y busca medidas preventivas, aún con limitaciones.
No se pueden diseñar políticas de seguridad ni de salud mental si, desde arriba, se niega la principal amenaza del espacio público moderno.¿Cómo proteger a niños, adolescentes y ciudadanos si un tuit dañino se considera “inofensivo”?
Mientras un discurso presidencial minimiza el daño, Mendoza apuesta a reconocerlo y prevenirlo. La pregunta es si el país seguirá ignorando las consecuencias de las palabras en las redes.
Asesoría Legal

►Eduardo Muñoz
•Criminólogo
•Autor del libro El Género de la Muerte
•Divulgador en Medios
•Análisis criminológico aplicado a temas sociales deactualidad y seguridad
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