Mató a mazazos a su perra mientras su hermano lo filmaba

Un hombre mató a mazazos a su perra, mientras su hermano lo filmaba con su celular, en medio de un terrible acto de crueldad animal ocurrido en la localidad bonaerense de Alejandro Korn.
Se trata de un sujeto de 33 años que tendría antecedentes delictivos y que fue denunciado por vecinos del barrio, indignados por el aberrante episodio, cuya secuencia de imágenes estremece con solo mirarlas.
“Cuando no sirven sabés cómo los mato”, afirmó el acusado sobre el hecho, que generó la denuncia de una ONG proteccionista de animales.
El acusado se llama Ariel Tuninali, un exrecluso del penal de Lisandro Olmos, y ahora está siendo investigado por matar con una maza a un animal inocente mientras su hermano lo grababa con un celular.
El acusado habría confesado también que mató a otros perros. “Yo cuando no sirven sabés cómo los mato. Esta perra sucia era vieja y se comía las tetas sola. Se echaba abajo de la galería, chorreaba sangre por todos lados. Era un asco”, le contó el asesino por medio de un mensaje que le fue enviado a un familiar, justificando su accionar.
En el audio, el hombre reveló también que tiene otro perro a su cuidado, al cual maltrata: “Ahora estoy criando a un pitbull de ocho meses y lo tengo abajo del carro, atado en el fondo, adentro del galpón. Desde que lo traje no lo solté nunca. El día que se escape va a hacer un desastre”.
El acusado de matar a la perra está prófugo
A pesar de que se hizo un allanamiento en su casa, el hombre huyó y hasta el momento continúa prófugo.
“Yo soy de Florencio Varela y no quise hacerla en San Vicente porque sé que no son empáticos con los animales. El 27 de enero la hice desde la web y por suerte cayó en la UFI N° 2, que son sensibles con los temas de crueldad animal”, dijo a TN la denunciante, a quien se le resguarda su identidad por miedo a represalias.
Dos días después de que radicara la denuncia, la Justicia la citó a ratificar la declaración. “Fui a la fiscalía con más pruebas, pero lo único que nos faltaba era la dirección”, dijo. Y añadió: “Como nos faltaba saber dónde vivía, la fiscal me permitió viralizarlo a través de las redes sociales. Así, pudimos saber la dirección”.





