Guerra total en Avellaneda
Marcos Rojo no se presentó a entrenar en Racing y exige rescindir su contrato para volver a Estudiantes
Diego Milito le cerró la puerta a una salida a costo cero y exige que el Pincha pague. El defensor tiene vínculo hasta diciembre de 2026 y busca jugar la Libertadores.

El clima institucional y deportivo en el Cilindro de Avellaneda atraviesa momentos de extrema ebullición. Luego de la dolorosa eliminación ante Boca Juniors en los cuartos de final de la Copa Argentina (3-2) y el posterior portazo del director técnico Juan Pablo Vojvoda, Marcos Rojo encendió la mecha en el vestuario académico: este miércoles, el zaguero central de 36 años no se presentó a la práctica matutina sin aviso previo, declarándose en rebeldía para forzar su desvinculación e inscribirse en Estudiantes de La Plata.
El ausentismo de Rojo es la consecuencia directa de una caldeada reunión cara a cara celebrada el martes con el presidente del club, Diego Milito. Durante la cumbre privada, el defensor expresó sus intenciones de salir de inmediato aprovechando el cupo extraordinario de refuerzos que habilita la CONMEBOL para las instancias finales de la Copa Libertadores. La respuesta de la máxima autoridad blanquiceleste fue categórica: no facilitarán su rescisión a costo cero ni liberarán a una de las piezas titulares del equipo en plena competencia local.
El trasfondo del cortocircuito: entre la interna y la Libertadores
El enojo del cuerpo técnico interino encabezado por Sebastián "Chirola" Romero y Luciano Aued fue inmediato. La decisión del ex zaguero del Manchester United de dar el "plantazo" al grupo cayó muy mal en el seno del plantel, especialmente considerando que venía siendo uno de los rendimientos más altos de la defensa en los partidos recientes frente a Sarmiento y el propio Xeneize.
Desde la representación del jugador argumentan que la promesa de salida estaba sujeta a una propuesta formal de Estudiantes, club en el que Rojo inició su carrera profesional y con el que sueña disputar las semifinales del certamen continental frente a Flamengo el próximo 15 de octubre. Sin embargo, la dirigencia de la Academia remarca que el contrato del futbolista se extiende hasta diciembre de 2026 y que no aceptarán condicionamientos que devalúen el patrimonio del club.
¿Qué puede pasar con su futuro?
La postura de las dos partes parece irreversible en el corto plazo:
La postura de Racing: Diego Milito y la comisión directiva exigen el cumplimiento del contrato o el resarcimiento económico formal por parte del conjunto platense para liberar el tránsfer.
La postura del jugador: Se mantendría al margen de las actividades oficiales hasta que se destrabe la negociación, arriesgándose a sanciones disciplinarias y económicas fijadas por la institución.
El factor Estudiantes: Eduardo Domínguez espera con los brazos abiertos la llegada del central experimentado, pero la dirigencia albirroja busca evitar un litigio entre clubes argentinos.
Las próximas horas serán determinantes para definir si Rojo logra destrabar su desvinculación en términos cordiales o si el conflicto termina en una salida por la vía legal que marque el punto final de su paso por Avellaneda.





