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viernes 18 de septiembre de 2026

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Fórmula 1 y sexo

Lo que dijo una sexóloga de los dichos de Franco Colapinto sobre tener sexo antes de una carrera

El piloto argentino contó en el programa español La Revuelta que su equipo de preparación física le prohíbe eyacular durante los fines de semana de Gran Premio. Sexólogas y especialistas analizan la relación entre hormonas, energía y deporte de alta exigencia.

Lo que dijo una sexóloga de los dichos de Franco Colapinto sobre tener sexo antes de una carrera

El paso de Franco Colapinto por el programa español La Revuelta, conducido por David Broncano, volvió a generar un alto impacto en las redes. Fiel a su estilo desenfadado y espontáneo, el piloto argentino de Fórmula 1 reveló una de las directivas más estrictas que recibe de su entorno de preparación física durante los fines de semana de Gran Premio: la prohibición explícita de eyacular antes de salir a la pista.

"Está prohibido en un fin de semana de carreras, porque te baja la testosterona y rendís menos", afirmó Colapinto entre risas ante la audiencia del plató madrileño. Sin embargo, lo que comenzó como un intercambio cómico reabrió un histórico debate que trasciende el automovilismo y se adentra en la medicina del deporte de alto rendimiento, planteando el interrogante de si la actividad sexual previa afecta de manera real el desempeño físico, hormonal y neurológico de un atleta de élite.

De la premisa muscular a la respuesta hormonal

La costumbre de restringir la intimidad sexual antes de una competencia trascendental cuenta con arraigadas raíces en la cultura deportiva. Durante los Mundiales de México 1986 e Italia 1990, el director técnico de la Selección Argentina, Carlos Salvador Bilardo, popularizó la idea de que el sexo en la concentración "hacía perder piernas" a los futbolistas, poniendo el foco en el desgaste muscular y en la necesidad de garantizar el descanso físico absoluto.

En el contexto de la Fórmula 1, las exigencias presentan matices sustancialmente distintos. Los pilotos enfrentan fuerzas G extremas, pérdidas de hasta cuatro kilos por carrera y frecuencias cardíacas que superan las 170 pulsaciones por minuto a lo largo de dos horas de tensión ininterrumpida. Por esta razón, la atención del equipo de rendimiento de Colapinto no se orienta tanto al cansancio articular, sino al perfil neuroquímico, la agresividad controlada y la velocidad de procesamiento mental.

Consultada sobre el tema, la diplomada en sexualidad y especialista en disciplinas tántricas Francesca Gnecchi explicó las discrepancias entre la evidencia clínica y la gestión energética del cuerpo. Gnecchi aclaró que, desde una perspectiva estrictamente médica, no existen comprobaciones científicas de que tener relaciones sexuales desplome los niveles de testosterona de forma drástica a largo plazo. No obstante, subrayó que la directiva del entorno de Colapinto se vincula estrechamente con conceptos del manejo de la energía vital y la preservación del impulso competitivo.

El factor neuroquímico y el período refractario

Desde la fisiología del ejercicio, diversos análisis explican la base biológica que sustenta este tipo de restricciones. La eyaculación desencadena la liberación inmediata de prolactina y oxitocina, hormonas asociadas a la sedación, el bienestar placentero y la inducción al sueño. Este proceso fisiológico da lugar al denominado período refractario, durante el cual el sistema nervioso experimenta un estado temporal de relajación profunda.

En disciplinas de altísima precisión donde la largada de un Gran Premio exige tiempos de reacción medidos en milisegundos, esa fase de modulación nerviosa puede atenuar la tensión alerta requerida para reaccionar ante los semáforos. En el plano tántrico, la conservación de la energía sexual busca precisamente evitar la disipación del impulso creativo y físico, manteniendo activo el estímulo adrenérgico dentro del organismo sin ingresar en la ventana de somnolencia o calma posterior.

Asimismo, la contención del estímulo se utiliza como un canalizador psicológico de la tensión competitiva. Al evitar la fase refractaria, se preserva la disponibilidad de neurotransmisores clave vinculados al enfoque, la motivación y la búsqueda de recompensa, principalmente la dopamina.

Lo que sostiene la medicina deportiva moderna

Pese a los mitos consolidados en los boxes y vestuarios, la literatura científica contemporánea coincide en que la actividad sexual moderada, realizada con un margen de diez a doce horas previo a la prueba, no altera la fuerza muscular, la potencia explosiva ni el consumo máximo de oxígeno (VO2 máx). Por el contrario, en muchos deportistas de alta competencia ayuda a reducir los niveles de ansiedad y el estrés precompetitivo acumulado durante los días previos.

En el vertiginoso ecosistema de la Fórmula 1, donde la diferencia entre el éxito y el margen de error se reduce a mínimos detalles, la frontera entre las reglas físicas de manual y las rutinas individuales sigue siendo un terreno de personalización absoluta. Para Franco Colapinto, la disciplina y el cumplimiento estricto del protocolo trazado por su equipo de rendimiento siguen siendo la prioridad indiscutida cada vez que se encienden los semáforos del circuito.

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