Lo dejaron solo con un trabajo grupal y ejecutó una brillante venganza contra sus compañeros

Los trabajos escolares en grupo siempre fueron un asunto complicado. Si se tenía la oportunidad de elegir los integrantes, una persona se enfrentaba con frecuencia a la disyuntiva entre juntarse con los más estudiosos o con ese amigo poco afecto a los deberes, pero amigo al fin. Y si el docente era quien armaba los equipos, no quedaba otra que bancarse lo que viniera: lo que toca, toca, la suerte es loca.
Y cuando lo que tocaba era un "vagoneta", ahí venía el primer desafío del trabajo: hacer que "laburara". En ocasiones, y a fuerza de súplicas o amenazas, el holgazán lograba poner manos a la obra y colaborar en el proyecto. Sin embargo, ocurría también que, a pesar de todos los esfuerzos, no había chance de que el menos aplicado aportara algo. Ni ideas ni plata para las cartulinas. Nada.
¿Qué hacer frente a esa situación? ¡Qué escenario de mie... complicado! ¿Se hace el trabajo y se incluye al "vago"? ¿Se lo expulsa del grupo? ¿Se lo acusa con el profesor o la profesora? Un joven se hizo estas mismas preguntas, pero la respuesta la encontró en una planificada venganza para que sus compañeros, que no movieron ni un dedo, no se salieran con la suya y se beneficiaran con la nota final.
El usuario "grapeicecreamfloat" contó su historia en Reddit, una red social en la cual las personas pueden compartir todo tipo de información y las publicaciones más votadas aparecen como "destacadas". Y este fue uno de esos casos con enorme repercusión.
El chico contó que le tocó realizar un trabajo de investigación y una exposición frente a toda la clase con otros tres compañeros, a quienes calificó como "los peores" a la hora de hacer tareas.
El joven explicó que los otros integrantes del equipo no aportaban nada para el trabajo y que por más que él les pidiera colaboración no obtuvo ningún tipo de respuesta favorable.
Como era de esperar, el muchacho hizo el trabajo solito, sin ayuda de ninguno de los demás. Los "vagonetas" estaban confiados en que, con apenas defender el proyecto en la exposición oral, obtendrían una buena nota y aprobarían la materia. Sin embargo, no contaban con la furia que habían desatado en el alumno más aplicado...
Llegó el día de entregar el trabajo y exponerlo frente a la clase. Se presentaron todos los integrantes del equipo, menos el estudiante que había hecho todo.
¿Qué le pasó?
El profesor había dicho que estarían justificados de ausentarse a la presentación aquellos alumnos que tuvieran algún tipo de certificado o comprobante. Entonces, el joven le dijo que había pinchado una rueda camino a la escuela y, para demostrar que lo que decía era cierto, entregó el ticket de un neumático que había ido a comprar poco antes. De esta manera, pudo defender el trabajo en otro momento, mano a mano con el docente en horario de oficina.
¿Y qué pasó con los otros alumnos? No pudieron decir ni una palabra durante la lección. El estudiante más aplicado les había prometido un guión con un resumen de lo que tenía que decir cada uno, pero como no llegó a tiempo para la exposición, tampoco se los puedo entregar para que lo leyeran. Los jóvenes que nada hicieron por el trabajo terminaron reprobando la materia y recibiendo una lección que jamás olvidarían.





