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lunes 14 de septiembre de 2026

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Llevaba a sus cuñadas al jardín de infantes y, en el camino, las abusaba sexualmente

Santiago Del Estero - “Si le dices a tu mami esto, te juro que voy a matar a tu mami y a tu hermana. Te van a entregar en un orfanato, donde te van a pegar y hacer cosas peores”, era la advertencia que un depravado le realizaba a sus cuñadas menores, mientras las ultrajaba sexualmente.

Apenas tenían 4 y 5 años las hermanitas, residentes en la ciudad de Pozo Hondo —departamento Jiménez— cuando comenzaron a vivir un calvario que se extendió durante siete años. En la actualidad las víctimas tienen 11 y 12 años. La menor de las hermanas se encuentra internada en un centro de salud de la Capital, en grave estado tras haber sido infectada con una enfermedad de transmisión sexual, por parte del depravado.

El acusado es un sujeto de 40 años, residente en el barrio El Brete de la ciudad de La Banda. Es el concubino de la hermana mayor de las víctimas.

El 13 de noviembre del año pasado, la vida de una familia que residía en el barrio 25 de Mayo cambió rotundamente. Una revelación realizada por una niña de 11 años, develó la crueldad que sufría en manos de un depravado, que pertenecía al núcleo de confianza de su familia y quien en algunas oportunidades era quien la cuidaba. Pero no solo ella era víctima de las vejaciones, sino también su hermana mayor —una adolescente de 12 años— compartía su mismo calvario.

“Mami te tengo que contar algo”, le dijo la menor a su madre —quien se termina de recuperar de un Accidente Cerebro Vascular (ACV) que sufrió hace un par de años—. “Qué pasa hija”, le dijo el ama de casa, que recientemente perdió a su esposo, quien falleció a causa de un problema de salud.

La menor, de inmediato, estalló en llanto. Estaba temblando de miedo, porque en su interior sabía que su confesión iba a poner fin a su calvario, pero también temía que la amenaza que su abusador le repetía día a día se hiciera real. Asustada, como pudo, le dijo a su madre: “El tío —por su cuñado— me viola a mí y a mi hermana”.

La niña sintió alivio tras expresar el motivo que tanto dolor le causaba. Su madre, de inmediato, la abrazó y la contuvo, mientras ahondaba en preguntas para conocer los pormenores de los abusos que había sufrido junto a su hermana. Las menores padecen un retraso madurativo leve.

La niña le contó a su madre que los primeros ataques sexuales ocurrieron cuando tenía apenas 4 años. La mujer había sufrido un ACV, por lo que el depravado —aprovechando la confianza que sus suegros depositaban en él— llevaba a las niñas al jardín de infantes. En ese momento, la familia vivía en la localidad de Pozo Hondo, de donde es oriunda.

Desde la casa que compartían hasta el jardín de infantes, debían atravesar una zona montuosa, por un camino vecinal. Apenas se internaban en el sitio, el depravado comenzaba a manosear a las víctimas.

Les decía que “no le debían contar a nadie”, mientras las ultrajaba sexualmente. Las vejaciones comenzaron a agravarse con el paso del tiempo hasta que, en marzo del año pasado cuando las menores y su madre vivían en la ciudad de La Banda, tras la muerte del padre de las niñas y mientras su madre se recupera del ACV, el depravado las accedió carnalmente bajo amenazas.

Les juraba que “asesinarían a su madre y a su hermana (su concubina) si en algún momento decían algo”. El agresor, para cometer los abusos, solía trasladar a las menores hacia la ciudad de Pozo Hondo, con la excusa de que las llevaría a visitar a sus familiares. En esas ocasiones, las penetraba, mientras las amenazaba de muerte.

Las víctimas guardaron su calvario en silencio, hasta que se animaron a contar lo que pasaba a mediados de noviembre. De inmediato, su madre radicó la denuncia penal correspondiente en la sede de la Comisaría Comunitaria 26 de Pozo Hondo.

El hecho comenzó a ser instruido por el fiscal de turno de Río Hondo y Jiménez, Dr. Ignacio Guzmán, quien ordenó una serie de medidas judiciales a seguir las próximas horas.

El depravado fue apresado cuando paseaba

El fiscal Ignacio Guzmán solicitó la inmediata detención del acusado de abuso sexual con acceso carnal, por lo que los efectivos de la Comisaría Comunitaria 26 de Pozo Hondo iniciaron su búsqueda. El depravado se mantuvo prófugo hasta que “su suerte terminó”.

El sujeto circulaba en una motocicleta Corven Triax de 250 centímetros cúbicos por un camino vecinal que une las localidades de Pozo Hondo con Uclar —departamento Jiménez— junto a su concubina —hermana mayor de las víctimas—. Los uniformados habían tomado conocimiento de que el depravado se paseaba por el lugar, junto a su pareja, a través de un llamado telefónico.

De inmediato se dirigieron al lugar y lo detuvieron. Se trata de un sujeto de apellido Cardozo, de 40 años, residente en el barrio El Brete, La Banda. Fue alojado en la sede policial.

“Pensábamos que habíamos ganado un hijo y era un monstruo”, dijo la madre de las menores ultrajadas por el detenido
Mientras cuida a su hija de 11 años, quien sufre una enfermedad de transmisión sexual producto de los abusos sexuales sufridos por parte del depravado detenido, su madre trata de contener a su familia.

“Mis hijas vivieron como siete años de terror. Nunca pensé que algo así nos podía pasar con esta persona. Con mi esposo siempre decíamos que más que un yerno, era como un hijo. Pensábamos que habíamos ganado un hijo y era un monstruo”, relató a Nuevo Diario la denunciante.

Con la voz quebrada y tratando de encontrar una respuesta a la situación que están viviendo, el ama de casa reveló: “Jamás pensamos que podía hacer algo así. Se mostraba como una persona buena, sin maldad y compañera. Pero era un monstruo. Les arruinó la vida a mis hijas”.

Finalmente, la denunciante remarcó: “Siempre que veía una noticia sobre casos de abusos sexuales a menores, me ponía en el lugar de las madres y las víctimas. Me compadecía de las víctimas, porque es un calvario pasar por esto. Siempre decía que ‘Dios nos apare y que nunca nos pase algo así’. Lamentablemente, nos tocó pasar esto”.

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