Llamado a la solidaridad y al corazón de ésta gestión

Carta al Director:
Un llamado a la solidaridad y al corazón de la gestión por parte de la Familia Municipal. A través de esta carta abierta, quienes formamos parte del día a día de la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú nos dirigimos de manera respetuosa pero con una profunda preocupación a la Sra. Intendente Alejandra Benavídez y a todo su equipo de funcionarios. Nos mueve un pedido puramente humano, urgente y transparente ante la difícil situación económica que golpea las mesas de nuestros hogares. Queremos hacer un llamado sincero a la solidaridad.
Le pedimos encarecidamente a las autoridades que se toquen la mano en el corazón y miren con empatía el día a día de sus empleados. Es una realidad visible que la planta política cuentan hoy con un buen pasar, percibiendo ingresos que rondan 3,4 millones de pesos. Sin embargo, la realidad de la familia municipal es totalmente opuesta, subsistiendo con sueldos desfasados que no permiten cubrir el costo de vida actual ni el valor de la canasta básica.
Este pedido nace desde la necesidad de reactivar el diálogo de manera pacífica. Solicitamos la apertura inmediata de la mesa paritaria para acordar un aumento digno que devuelva la tranquilidad a los trabajadores. Es indispensable tratar puntos urgentes como la recomposición salarial, la actualización del salario familiar y el blanqueo de los ítems al sueldo básico. Este llamado abraza de forma prioritaria a los compañeros precarizados bajo la modalidad de planes, ellos realizan las tareas de limpieza, barrido y mantenimiento a la par de todos, poniendo el cuerpo cada día en las calles del departamento, pero hoy se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad económica que requiere una mirada humana e inmediata de sus autoridades. Asimismo, es urgente atender las necesidades del personal de maestranza y obras públicas, quienes esperan respuestas concretas sobre la entrega de indumentaria de seguridad adecuada y el reconocimiento de las tareas insalubres para trabajar protegidos.
Esta carta abierta no busca la confrontación ni responde a banderas políticas; es una petición legítima y unida por la dignidad de quienes trabajamos diariamente por el crecimiento del departamento. Apelamos a la buena voluntad, la sensibilidad social y el compromiso institucional de las autoridades para que escuchen este justo reclamo y convoquen a una mesa de diálogo sin más demoras.
LA FAMILIA MUNICIPAL UNIDA.



