La verdad de lo que pasó cuando Martín Demichelis visitó al árbitro luego del River - Boca
Luego de la derrota de River en el Superclásico que lo eliminó de la Copa de la Liga, y tras la gran polémica de la jornada cuando no le convalidaron un gol al Millonario en una acción que revisó el VAR y que nunca se llegó a comprobar si la pelota no ingresó por completo, Martín Demichelis visitó el vestuario del cuerpo arbitral que encabezó Yael Falcón Pérez. Públicamente dijo que fue a disculparse, pero la realidad es que hubo algo más. Foto: Sin tiempo, ni excusas en River
Después de que se conociera la situación, en la conferencia de prensa el técnico no negó los hechos y explicó el motivo: "Jamás hablé de los árbitros y jamás voy a hablar. Fui por una cuestión de pedirle disculpas porque al final del partido, cualquiera de los chicos le había dicho algo. Me dijeron que nadie les dijo nada, me quería quedar tranquilo y que sepan entender las emociones de un jugador cuando pierde un partido". Lo cierto es que no fue del todo así.
Más que a pedir disculpas, Demichelis aprovechó para hablar con el árbitro por la razón opuesta y saber por qué no dieron el gol en contra de Lema. Y es que a poco de haber terminado el encuentro, con las pulsaciones altas y la bronca lógica por la derrota, en River se sintieron perjudicados por el gol que no les validaron y que lo ponía en ventaja 2-1 en el arranque del segundo tiempo.
La visita fue express, apenas un minuto. Entró y salió, pero el entrenador pudo descargarse pese a que se retiró con una respuesta que no lo convenció. Más aún cuando este lunes la difusión de los audios del VAR, en el que revisan la situación que pudo haber cambiado el trámite del partido, provocó que por estas horas aumentara la bronca por una resolución que en Núñez entienden que los perjudicó.
Sin embargo, Demichelis prefirió no entrar en la disputa públicamente y por eso en la conferencia de prensa, como él mismo reconoció, no quiso referirse a la actuación arbitral. ¿Por qué? Solo él lo sabe. Consideró que todo debía transcurrir en paz y optó por callar y evitar recibir una sanción de la Liga Profesional. Lo que había que reclamar, ya lo había hecho puertas para adentro.