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lunes 21 de septiembre de 2026

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Ejercicio

La salud pesa más que la estética y los +50 ganan terreno: radiografía del usuario de gimnasios

En un contexto en el que el entrenamiento y la actividad física están en auge, un informe realizado por especialistas del sector reveló las características principales del usuario argentino de gimnasios. El giro hacia la salud, el crecimiento del fitness entre los adultos mayores y la centralidad del rol del entrenador son algunas de las conclusiones más destacadas.

La salud pesa más que la estética y los +50 ganan terreno: radiografía del usuario de gimnasios

Un relevamiento realizado por Mercado Fitness entre dueños y operadores de gimnasios de todo el país construyó una radiografía precisa de quién es hoy el usuario de gimnasios en Argentina. El informe se diseñó a partir de los resultados de una encuesta que contó con una participación promedio de 263 respuestas por pregunta, y en la que el hallazgo más contundente es también el más claro: para el 65,67% de los operadores, mejorar la salud general es el principal objetivo por el que una persona empieza a entrenar.

La apariencia física, motivo históricamente asociado al fitness, queda muy por detrás, con apenas 13,67% de las menciones. En la misma línea, bajar de peso (1,33%) y ganar masa muscular (2,00%) tienen, sorprendentemente, un peso mínimo cuando se pregunta por un objetivo de ingreso prioritario.

Ese giro hacia la salud convive con una fotografía demográfica que empieza a moverse. El corazón actual de la demanda está entre los 35 y 49 años, rango que concentra 72,57% de las respuestas sobre cuál es la edad predominante en cada gimnasio, con el segmento de 35 a 39 años como el más repetido (37,55%). Pero la dirección del crecimiento apunta para otro lado: al consultar qué franja etaria se extendió más en los últimos tres años, 63,11% de los operadores señaló a los grupos de entre 45 y 64 años, con el segmento de 50 a 54 años liderando individualmente con 30,67%. La foto de hoy y el rumbo del mercado, en definitiva, no coinciden: la base de usuarios se encamina a ser progresivamente más adulta, por lo que es lógico que la industria tienda hacia el cuidado y la funcionalidad del cuerpo.

En materia de entrenamiento, la musculación y el trabajo de fuerza reinan sin discusión: concentran 49,18% de las menciones sobre modalidades elegidas, casi 30 puntos por encima del segundo lugar, que ocupa el entrenamiento funcional con 19,38%. A partir del tercer puesto la dispersión es mayor, Pilates Reformer alcanza 7,13% y ninguna otra modalidad supera el 6%. Los datos confirman que la fuerza dejó de ser un nicho para convertirse en la puerta de entrada dominante al gimnasio. Sobre todo cuando este tipo de entrenamiento está cada vez más asociado al envejecimiento saludable y a la prevención de la sarcopenia, nombre técnico de la pérdida progresiva y generalizada de masa, fuerza y función muscular vinculada con la edad.

Por otro lado, y lejos de la imagen del usuario autogestionado que promueven las redes sociales, el informe reveló que el entrenamiento todavía es mayoritariamente asistido. Efectivamente, el 64,60% de los operadores indica que sus clientes entrenan principalmente con acompañamiento del entrenador de sala, y 24,45% lo hace en clases grupales; entre ambas modalidades concentran casi el 90% de las respuestas, mientras que los esquemas autónomos como la rutina propia o el personal trainer son claramente minoritarios.

Respecto a la duración de cada sesión, 48,91% señala que sus usuarios permanecen entre 1 hora y 1 hora 15 minutos, y el 95,29% de las respuestas se concentra entre 45 minutos y 1 hora 30. Y ese entrenamiento ocurre, sobre todo, al final del día: 79,23% de los operadores ubica la máxima concurrencia entre las 17 y las 21 horas, con 59,62% señalando puntualmente el bloque de 19 a 21, mientras que ninguna franja diurna individual supera el 6,54% de las menciones.

A modo de conclusión, Guillermo Vélez, cofundador de Mercado Fitness y responsable del estudio, señala: “Este nuevo relevamiento reafirma la tendencia que detectamos en el informe de 2025, el gimnasio se convirtió en un espacio de cuidado de la salud más que de transformación estética. Hoy la industria se está adaptando a un usuario que entrena bajo esta premisa: el objetivo del estudio es indagar en sus hábitos y comportamientos para colaborar en este proceso”.

Blomerg.

 

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