“La mujer de blanco del puente” genera inquietud en el sur tucumano

En Facebook, Sebastián Galbán, del equipo de Tucumán Paranormal, reveló la historia de "La mujer de blanco del puente de Teniente Berdina", que se les aparece a los pobladores en horas de la noche. La leyenda de la "dama de blanco", "la novia", o simplemente "la mujer de blanco", tiene mucha similitud con la leyenda mexicana popular de "La llorona" aquella mujer que ahogó en un río a sus hijos pequeños, por el amor no correspondido hacia un hombre, y que luego -arrepentida de sus actos- asiste diariamente a aquel lugar donde cometió el aberrante crimen, desatando un llanto desgarrador, hasta que un día decide quitarse la vida arrojándose a aquellas aguas. Una vez fallecida se dice que su fantasma ronda por las noches buscando especialmente niños solitarios y para espantar o castigar a adultos que se cruzan en su camino en horas nocturnas. El equipo de Tucumán Paranormal de dirigió hasta la localidad de Teniente Berdina ubicada en el departamento Monteros en las márgenes con el río Aranilla, para evaluar el fenómeno de la "dama de blanco". En ese lugar, sin casas cercanas, cruza un puente por el que transitan los pobladores de Teniente Berdina para dirigirse hacia Famaillá, el lugar mas cercano para poder realizar sus compras. Debido a la falta de transporte público, muchos se ven obligados a transitar estos tramos de la ruta provincial 324 en motocicleta, y afirman que en cercanía a este puente han sido testigos de la aparición de la figura de "la mujer de blanco". Claudio un joven habitante del Pueblo Teniente Berdina comentó a Tucumán Paranormal que una noche volvía de una reunión con amigos y al querer atravesar por el puente se le manifestó esta aparición aproximadamente unos 50 metros hacia el lado norte en el medio de la ruta. Recuerda haber enfocado con la luz de su moto y haber divisado la figura de una dama envuelta en una especie de vapor de color blanco que parecía moverse con el viento y levitar en el aire. Los cabellos de color negro largo, lacio, le cubrían el rostro, y no podía distinguir bien si estaba de frente o de espaldas. La situación lo obligo a dar vuelta y regresar por el camino en dirección hacía Famaillá. Explica que estaba espantado de susto y que esa noche se quedó a dormir en casa de su hermana. Todos los relatos son similares acerca de esta aparición, que siempre se manifiesta en horas de la noche, en un punto determinado de la ruta, y aparece por temporadas, luego durante un tiempo nadie vuelve a ser testigos de estas manifestaciones.





