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martes 15 de septiembre de 2026

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La desidia, el despilfarro y las sospechas de negocio detrás de la gestión Zenteno

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Una nueva muestra de imprevisión e ineficiencia sacude al municipio de Valle Viejo. En las últimas horas, maquinarias pesadas y cuadrillas de trabajadores debieron romper el asfalto inaugurado el año pasado en la zona del barrio La Antena y sobre la avenida Felipe Varela para solucionar un problema que pudo haberse evitado: la falta de conexiones domiciliarias y chicotes para la red de cloacas.

Lo que debió ser un avance para la comunidad terminó convirtiéndose en una clara demostración de improvisación por parte de la intendente Susana Zenteno. El pavimento presentado tiempo atrás con bombos y platillos, desde la avenida principal hasta el barrio Tabacalero, quedó reducido a zanjas, tierra acumulada y baches abiertos a causa de obras sin la planificación mínima indispensable.

Este panorama desolador se suma a otros antecedentes recientes de absoluta negligencia técnica, como la destrucción de más de 500 metros de cordón cuneta que debieron ser demolidos por estar pésimamente ejecutados. La recurrente falla en la calidad de las obras evidencia que el municipio ni controla ni exige garantías, permitiendo que la infraestructura recién construida termine hecha escombros en cuestión de semanas.

Los vecinos del sector expresaron su indignación ante la ruptura indiscriminada de la calzada. Mientras las máquinas intervienen nuevamente sobre la calle José Espeche y accesos aledaños para concretar tareas de desagote e instalación de tuberías, la comunidad comienza a cuestionar seriamente si esto responde únicamente a la negligencia o a una maniobra deliberada.

La sistemática práctica de construir, romper y rehacer reabre las dudas sobre a quiénes beneficia este permanente circuito de contrataciones. Este esquema de doble gasto no solo significa dilapidar el dinero de las contribuciones de los chacareros, sino que apunta directamente hacia las empresas adjudicatarias favorecidas con adendas, sobrecostos y redeterminaciones de precios por trabajos duplicados que nunca terminan.

Esta situación reaviva los reclamos hacia la conducción municipal, señalada por malgastar fondos presupuestarios en obras defectuosas que destruyen la infraestructura existente. La falta de transparencia y la sospechosa repetición de intervenciones en un mismo sector reflejan una gestión sin rumbo, donde la propaganda oficial choca de frente con la realidad del estado de las calles y el manejo del dinero público en Valle Viejo.

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