La decisión que tomaron los padres de la beba muerta en Casa Rosada

La muerte de Joselín, la niña de tres meses que perdió su vida en las inmediaciones de Casa Rosada, fue un golpe duro para la sociedad el día después que el Indecdiera a conocer el índice de pobreza en Argentina.
La niña, su hermana melliza Brunella y sus padres, Brenda y Hernán, viven en situación de calle, lo cual desató un fuerte debate respecto de las políticas del Gobierno.
El día después de la tragedia, y tras pasar la noche en la casa de un familiar, Brenda y Hernán desaparecieron y no se sabe nada de su paradero.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le había ofrecido alojamiento tras la tragedia, pero ambos, devastados, se negaron a aceptarlo.
"Lamentablemente los papás no quisieron quedarse en ninguno de los espacios que les ofrecimos como para que sean acompañados y empiecen a analizar la opción de entrar a tratamiento por sus adicciones", destacaron a Clarín desdeDesarrollo Humano y Hábitatde la Ciudad de Buenos Aires.
A pesar de eso, el gobierno porteño montó una guardia en el domicilio del pariente donde pasaron la noche por si necesitaban alguna asistencia, aunque a primera hora de la mañana de este sábado los vieron salir y desde ese momento no se tienen noticias de ambos.
La tragedia que sacudió a esta familia no solo se cobró la vida de Joselín, sino que, ante la situación de calle, su hermanita Brunella quedó bajo la tutela de Desarrollo Humano y del Consejo de Protección de Derechos del Niño, desde donde informaron que se encuentra "en buen estado de salud". La beba de tres meses seguirá así hasta que la Justicia disponga otro proceder.
No obstante, la pareja tiene otro hijo de 2 años, Hernancito (como lo llama su tía) que se encuentra en situación de adoptabilidad.





