La batalla por la escuela pública

Por el Magíster, Jorge Enrique Tejada.
Quiero esclarecer que quien suscribe esta carta habla en nombre propio y reflexiona a partir de la coyuntura abierta para la educación superior en Catamarca, solo a los efectos de llamar la atención a quien comparte la misma fe política que yo.
A qué distancia nos encontramos cuando los líderes del PRO pregonaban “caer en la Escuela Pública” o la afirmación “nadie que nace en la pobreza llega a la universidad” como toda una concepción política, cultural y desprecio del conjunto de la sociedad. A cuánto tiempo en Catamarca, con el actual gobierno que encabeza Raúl Jalil, nos encontramos de ello en el desquicio con que se trata a la escuela pública del sistema educativo provincial.
La educación pública es parte del amplio campo de los derechos colectivos, de la esfera pública, de la centralidad donde el estado debe garantizar sus derechos; donde se entiende, que todos debemos pasar biológicamente por esta vida en un marco de igualdad y tener las mismas posibilidades que el entorno social debe asegurar y brindar, entre ellos la educación. Los sectores carenciados, marginales, alejados y fuera de toda cobertura social siempre deberían tener la posibilidad que la escuela ofrezca pertrechos necesarios para el ascenso social en una sociedad capitalista. La escuela debería formar sujetos críticos que posean las herramientas de conocimiento y reflexión necesarias para intentar la transformación social y que las grandes mayorías tengan las posibilidades necesarias para una vida mejor. La escuela no solo forma sujetos de derechos, debe formar sujetos políticos para que tengan sueños y transformen esta realidad y que la provincia demande esos saberes que producen los IES. Que la encrucijada que produce la actual crisis sanitaria ayude a reconstruir las categorías de política, poder y rol de la sociedad. Que la educación no se encuentre en la dicotomía gasto-inversión-derechos, que es un debate ya superado, sino que el gobierno se comprometa respetar y expandir la profundización del significado de los niños y jóvenes en la escuela pública. De lo contrario, la disputa del espacio público obligará a la organización del colectivo docente y estudiantil a construir herramientas de organización y participación para defender y combatir esta desviación.
Interesante para interpelar al gobernador con preguntas ¿Qué lugar ocupa la Escuela en su pensamiento? ¿Qué entiende como esfera pública en su gestión? Qué concibe por bien común, igualdad, empatía; sus acciones de gobierno indican un solo horizonte: Catamarca para sus empresas y amigos dejando al margen amplias mayorías populares.
La hipocresía reinante en la esfera político-partidaria y entre quienes administran la cosa pública es alarmante. Existieron, existen y existirán dos proyectos de provincia bien marcados. Lo que en la actualidad se denomina “la grieta” es la evidencia de esquemas de administración socio-político de la población. En otras palabras: o se gobierna para los grupos económicos que acceden al poder estatal en base a su fortuna o a engañosas propagandas políticas apoderándose de aparatos partidarios. O se gobierna para la gente, citando a Bourdieu “la educación es un campo en disputa” donde la lucha y la resistencia por el otro proyecto posible se lo encuentra en la calle con diferentes sectores movilizados en torno a la defensa, en este caso, la Escuela Pública.
Se acusa a los docentes de vagos, de licencia tras licencia, que no cumplen expectativas de la sociedad, que se gasta mucho en educación (según declaraciones públicas del Gobernador Jalil) olvidándose que son sujetos de derechos con organismos regulados por el Estado que el mismo conduce, pero sería interesante, comenzar a dilucidar alguna idea respeto a un supuesto Plan Económico que saque del letargo a la pobrecita y marginal Catamarca para comenzar a debatir la educación. Analizamos un aspecto de la inversión pública, pero se olvidan de establecer prioridades económicas a diferentes plazos.
En su Gobierno solo se habla de obra pública, por administración o tercerizada. Sería conveniente comenzar a hacer conocer quiénes están detrás de las contrataciones de la obra pública. Del FCyS conocemos algunas maniobras en sus 20 años de gobierno, el Partido Justicialista administra la provincia de Catamarca hace largos 9 años. Del anterior gobierno había un contratista que cartelizaba la obra pública, es el mismo, que en la actualidad maneja un inmenso poder político. El marco partidario tal vez pueda modificarse, los recursos y el monopolio de la cosa pública parece que no.
Y si hablamos de modelo de provincia acorde aun modelo de desarrollo, este nunca fue explicitado. Solo se habla de inmensas cifras en inversión de obras faraónicas varias veces millonarias sin atender prioridades o que forman parte de un esquema de progreso de provincia. La obra pública se reproduce como un fin en sí mismo. A los intendentes donde se encuentran ubicados geográficamente los IES, en diferentes regiones del mapa catamarqueño, les ofrecieron/ofrecerán un puente, el asfaltado de una calle, la construcción de un edificio a cambio de sacrificar el presente y futuro de la juventud catamarqueña, a regresarlos 40 años atrás, a dejarlos sin posibilidades de ascenso social. A ese horizonte nos enfrentamos donde la única prioridad son los negocios de la elite local acosto del sacrificio de la juventud actual y de las próximas generaciones de catamarqueños.
Un Plan económico determina objetivos a corto, mediano y largo plazo.Establece inversiones con un determinado horizonte donde ingresan todos los actores económicos según las prioridades establecidas. Entre ellas, la educación. Entonces: ¿Cuál es el Plan Económico que tiene el actual gobierno de la Provincia de Catamarca? Algunos indicadores son catastróficos.
Para agosto 2018 la cantidad de asalariados registrados en el sector privado era de 30.000 personas mientras que los empleados en el sector públicosuperaban las 60.000 personas (considerando las tres jurisdicciones Municipal, provincial y nacional) que representa el 2% del total del empleo público del país. (INDEC)
Una característica a tener en cuenta es que el empleo público provincial y municipal de la provincia de Catamarca contabiliza 148 trabajadores estatales por cada 1000 habitantes. Con esta cifra la provincia se ubica en un valor muy por encima del promedio nacional que es de 78 empleados públicos por cada 1000 habitantes. (INDEC)
Existen enormes nichos de desempleo, subempleo y no registrados. Es importante que el sector servicios,la rama que más contribuyó al crecimiento del empleo fue el sector enseñanza. En ese orden es interesante comprobar que los jóvenes que ingresan al mercado laboral anualmente en el país son un poco más de 200.000 personas y en la Provincia de Catamarca entre 16.000 y 20.000 jóvenes.
En la parte II de esta nota comenzaremos a dilucidar que el actual problema de los IES no es la educación sino el Plan económico general de Catamarca para este periodo. Trataremos de desmenuzar la usina intelectual “progre” que intenta elaborar un discurso para maquillar la parte más terrible del neoliberalismo macrista provinciano y sus socios locales que quieren avanzar en la confiscación de los IES públicos para incorporarles a la mercantilización y/o privatización de los mismos. Solo eso, adornar a la elite gobernante de las terribles consecuencias del despojo: miles de estudiantes del nivel superior con sus carreras “discontinuadas” de hecho, librados al azar y estafados por el Gobierno Provincial y cientos de docentes rebajados a la pobreza. La escuela pública catamarqueña está amenazada y no es un juego de palabras.
Fiambalá, lunes 26 de octubre de 2020.-
Jorge Enrique Tejada - Rector IES Fiambalá





