Gripe aviar: qué cuidados hay que tener con perros y gatos domésticos

Desde diciembre del 2022, cuando se registró el primer caso de gripe aviar en perros y gatos domésticos que se debe prestar suma precaución para evitar que éstos se contagien. Es por eso que se dieron a conocer cuáles son los cuidados específicos en los que hay que poner la lupa.
Hace poco más de un año que este virus brotó en Estados Unidos y causó un gran revuelo. Es que más de 90 rebaños de vacas lecheras se vieron afectados con esta enfermedad que sólo afectaba a las aves en un principio. Es por eso que, desde entonces, se pone suma atención para poder prevenirla.
Es que la gripe aviar fue mutando, por lo que pasó de las aves a otros mamíferos, hasta que en los últimos años llegó a los perros y gatos domésticos. De este modo, hay cuestiones con las que se debe tener cuidado para poder cuidar a las mascotas.
Si bien los consejos son para todas las mascotas en general, quienes están un poco más resguardados son los perros. Es que se supo que para contagiarse de ésta se deben recibir una fuerte dosis, ya que los últimos estudios expusieron que el virus no se habría adaptado a ellos, como sí a los felinos.
Se debe a que éstos no desarrollaron síntomas ni secuelas luego de haber recibido el virus, lo cual indica que la preocupación no debe ser tan alta en estos casos.
Sin embargo, en lo que respecta a los gatos, el cuidado debe ser extremo, ya que hay datos que exponen que la mortalidad en caso de contraer gripe aviar es de un 67%. Si bien no hay que confundirla con rabia, los síntomas más comunes son fiebre, pérdida de apetito e inconvenientes respiratorios.
Es por eso que la mejor forma de prevenir esto es evitar alimentar a los animales con carne o leche cruda, ya que el virus podría venir en éstas. Además, se recomienda estar al tanto de los síntomas y tratar de consultar de forma inmediata con un veterinario de confianza.
Sumado a esto, para aquellos que tengan casas con jardín, se recomienda tener un extremo cuidado con lo que realizan los animales al aire libre. Es decir, no dejar que perros y gatos pasen demasiado tiempo sin ser vigilados.





