Ether Caterham, la mujer más longeva del mundo, tras cumplir 117 años

La británica Ethel Caterham celebró sus 117 años y compartió la particular filosofía que mantuvo durante su extensa vida. La mujer, nacida en 1909, aseguró que disfruta de todo con moderación y reveló una de sus reglas personales: evitar las discusiones y tomar sus propias decisiones.
El secreto de Ethel Caterham para llegar a los 117 años
Durante la celebración de su cumpleaños, Caterham resumió su manera de afrontar la vida con una frase contundente: “He disfrutado de todo en la vida, pero con moderación. Nunca discuto con nadie, escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero”.
Nacida como Ethel May Collins en 1909, en el sur de Inglaterra, atravesó buena parte de los principales cambios sociales y tecnológicos del último siglo. Durante su juventud trabajó como niñera y posteriormente se casó con el militar Norman Caterham, con quien tuvo dos hijas.
La británica también mantuvo durante décadas una marcada independencia. Obtuvo su licencia de conducir a los 67 años y continuó manejando hasta los 97, una actividad que sostuvo durante tres décadas y que refleja el estilo de vida activo que mantuvo durante buena parte de su adultez.
Actualmente, Caterham vive en una residencia geriátrica, donde festejó sus 117 años acompañada por familiares y allegados, con música y una torta de cumpleaños. La celebración también recibió atención internacional debido a la excepcional edad alcanzada por la mujer.
La excepcional historia de la mujer que llegó a los 117 años
El cumpleaños estuvo acompañado por un saludo especial de João Marinho Neto, considerado el hombre más longevo del planeta con 113 años. El año anterior, cuando Caterham había cumplido 116, también había recibido la visita del rey Carlos III.
Su caso integra un grupo extraordinariamente reducido: según los registros mencionados, apenas trece personas en la historia alcanzaron los 117 años. Entre otros casos de longevidad extrema también se destacó María Branyas, quien vivió en España y falleció dos años atrás.
Caterham quedó viuda después de la muerte de Norman, pero continuó desarrollando sus actividades y manteniendo su independencia. Su nacimiento en 1909 permite dimensionar su trayectoria: llegó al mundo mucho antes del nacimiento de la reina Isabel II y atravesó prácticamente todo el siglo XX.
A los 117 años, su explicación está lejos de fórmulas complejas. Moderación, evitar las discusiones y conservar la autonomía para decidir son los principios que Caterham eligió destacar al explicar cómo afrontó una vida que ya atravesó más de un siglo. Mitre





