Estos son los signos de zodíaco a los que más les cuesta enfrentar las cosas

Libra
El símbolo de Libra es la balanza: sigue naturalmente los ideales de equilibrio, justicia y equidad. Libra odia los conflictos. Tiene tal poca familiaridad con la lucha y la violencia, y una especial susceptibilidad ante la agresión mínima, que se la pasa evitando cualquier clima tenso.
Son tan moderados y odian tanto los extremos que se la pasan queriendo mediar para evitar cualquier tipo de conflicto. Su naturaleza comunicativa e idealista nivela, calma e integra con una actitud distante las posturas, puntos de vista y pareceres ajenos.
Por todos estos motivos, pueden ser tildados de tibios, ya que su postura de calmar las aguas constantemente choca con la necesidad de, muchas veces, hacer visibles los conflictos y discutirlos.
Piscis
Piscis es el signo más fantasioso del zodiaco: vive en su nube de imaginación y le cuesta mucho bajar a tierra sus pensamientos. Entre su mente y la materialidad del mundo hay un abismo y le cuesta mucho enfrentarse a la realidad, ya que choca con lo que se arma en su cabeza soñadora.
Piscis es pura agua y sus sentimientos siempre están a flor de piel. Es tan sensible que tenderá a evitar los choques porque sentirá que no lo resistirá. Las personas nacidas bajo el signo de Piscis evitan las discusiones porque suelen sentir que quedan en una situación de vulnerabilidad con la que les cuesta lidiar.
Por estos motivos es que los piscianos prefieren vivir su mundo de fantasías a enfrentar las cosas tal cual son, porque eso implicaría para ellos una gran desilusión: algo así como poner de manifiesto la enorme distancia que existe entre la expectativa y la realidad.
Cáncer
Los cancerianos son los más sensibles y dramáticos del zodiaco. Si bien tiene una personalidad sumamente fuerte, el cangrejo tenderá siempre a querer protegerse dentro de su caparazón, en un lugar seguro donde los conflictos no hieran sus sentimientos.
Cáncer necesita sentirse protegido y es poco probable que vaya al choque. Le cuesta mucho tomar coraje y enfrentar a alguien con el que tienen situaciones que discutir, porque temen siempre salir lastimados.
El cangrejo sabe cuándo avanzar y cuándo retroceder, y cuando intuye que algo herirá sus sentimientos prefiere retirarse de la batalla y volver a su refugio, a ese hogar seguro donde siente que nada lo lastimará.




