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martes 15 de septiembre de 2026

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En Santa Fe, los niños mueren antes de poder ir a la escuela

La elevada tarifa de una experiencia virtual que promociona Calu Rivero

Ya era de noche el lunes 14 de septiembre del año pasado en uno de los barrios del oeste de la ciudad deRosario. Tiziana, de 14 años, estaba lavando los platos en su casa. Daba una mano a su familia con las tareas de la casa, mientras pensaba seguramente en las clases del otro día o en ver alguna serie antes de irse a dormir. De repente, todo pensamiento se interrumpió. Una bala perdidale ingresó por la frente y terminó con su vida.

En enero de este año, Luisina, de 13 años, estaba sentada con sus padres en la puerta de su casa, también en Santa Fe, cuando algunos de los 40 balazos que dispararon contra su casa también terminó por quitarle su vida.

Hace dos semanas, un niño de 8 años tuvo un poco más de suerte, en una balacera, “sólo” lo hirieron en una pierna. Todos en Santa Fe.

Supuestamente eran bandas de sicarios cobrándose alguna deuda. Balas perdidas por razones desconocidas. Lo más probable es que nunca sepamos quién es el responsable, porque en Argentina la primera víctima es siempre la verdad. Y ojalá sólo alcanzara con identificar a los responsables. Porque ya sabemos que ser condenados no es una garantía de nada. Y que la Justicia muchas veces pareciera jugar en contra de los intereses de la mayoría de las víctimas (qué decir sino del fallo que hace unos días obligó a la policía de devolver autos a los narcos a los cuales se los habían secuestrados).

Historias como estas seguro que rara vez te llegan. Pero suceden más a menudo de lo que parece. La provincia por la cual soy diputada tienetasas de homicidios similares a los países más violentos del mundo. Sin embargo, pocas veces es tapa o debate nacional.

En estos días que se debate tanto sobre educación, sobre escuelas abiertas o escuelas cerradas, creo que se pierde el fondo de la cuestión. Y es que con los niveles de inseguridad, pobrezay marginaciónque existe, ya no podemos hablar de la escuela como un factor ordenador de la sociedad.

Entiendo que sea un elemento tentador tanto para Cambiemoscomo para el peronismo a la hora de usarlo como botín electoral. Pero el problema de los chicos hoy es que viven en un estado de inseguridad extrema (alimentaria, de violencia física, de salud). Es muy lindo hablar de la educación como fórmula esencial para el desarrollo de un país. ¿Quien no está de acuerdo con esa premisa? Obviamente los niños deberían estar en las escuelas, estudiando, progresando…

El problema es que no es magia. La escuela está en un barrio. Y en ese barrio pasan cosas. Hay necesidad, urgencia, desesperación. Hay, sobre todo, falta de esperanza. Y en el medio están los niños y adolescentes con la menor proyección de futuro en la historia argentina seguramente. Y en el medio de todo eso, mucha, mucha droga.

La semana pasada incautaron 400 kilos de cocaínade extrema pureza en una pequeña localidad de Santa Fe, algo que rápidamente el gobierno se apuró en calificar de “histórico” pero suena más que alarmante ya que habla del nivel de narcotráfico que crece sin parar en las entrañas de mi provincia y se va consumiendo tranquilidad, pueblos enteros que antes eran pacíficos y la vida de niños como Tiziana.

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